jueves, 25 de mayo de 2017

BREVES APUNTES SAN ISIDRO 2017. "Cuvillo nos da un tortazo de humildad"


Por fin llegó la emoción al ruedo de las Ventas. Llegó de la mano de una corrida de Núñez del Cuvillo, como siempre, criticada por las hechuras desde por la mañana y cuestionada  en el "supuesto" comportamiento soso y demasiado noble, y ayer en Madrid, nada fue más lejos de la realidad. En cuanto a hechuras, quitando alguno con, por poner un pero, algo falta de remate, como el tercero, por atrás, Núñez del Cuvillo envió una corrida acorde a su encaste, Domecq-Osborne, no podemos pretender algo que no es, no podemos pedirle a ese toro un trapío fuera de tipo porque directamente, se para, no puede, se defiende o se cae, y así caemos todos.

En cuanto a comportamiento lo que me transmitió en casi toda la tarde, (4 toros) es sensación de casta, de emoción, que es lo que me llena. El "pero" de siempre es el caballo, aunque hubo uno, el "chico" tercero, que peleó bravo debajo. "Tristón", el jabonero que hizo segundo desde banderillas me alertó. Le ví galopar con furia queriendo coger hasta el alma del banderillero. Y luego fue capaz de desbordar al mejor torero de estos momentos, Alejandro Talavante. Un torrente de casta hasta el final. Serio, encampanado al finalizar las series, la boca cerrada, un toro bravo y encastado de los que llenan la reserva de afición.

El tercero, ya hemos comentado que fue el que mejor pelea hizo en el peto, también fue capaz de no dejar estar "a gusto" a la revelación poderosa, frente a toros con menos emoción y casta, como Roca Rey. Es cierto que este "Aguador" duró menos que "Tristón", pero lo que tuvo lo dió todo dejando en evidencia algunas cosas lógicas de un torero con mucho corazón, pero con mucho que aprender todavía, por mucho que nos lo vendan ya como figura consagrada del toreo.

El cuarto "Relatero" fue pitado en el arrastre. Aún así, mi parecer es que tenía más dentro pero el torero, Juan Bautista, no supo entenderlo. Siempre tengo presente y es una de mis máximas, que en 10 minutos tienes tiempo para pensar, para calcular, para dar tiempos, y sacar 5 tandas, no queremos más, pero con calidad, con cabeza. No se puede perder esa embestida, más noble eso sí, con menos emoción, pero que si Bautista no se hubiera perdido en dar pases y pases, y hubiera calculado las 4-5 tandas toreando, hubiera sido otro el desenlace. También a Bautista le tocó "Tobillita", el salinero primero, a ese también tuvo emoción y tampoco supo acoplarse.

El quinto fue otro que me gustó, encastado y con genio, un poco peor presentado, con la cara abierta y más de "novillo", se movió como un tejón. La cara de Talavante durante toda la lidia lo decía: Preocupación. Otro que volvió a tocar su orgullo, el orgullo del numero 1 de los ruedos. Otro díscolo este "Nenito" que terminó por prenderle y fue cuando Alejandro le puso los puntos sobre las íes. La raza de Figura del Toreo, la sangre del muslo abierto le hizo "descongestionar" su toreo y recetó dos series finales emocionantes, buenas, de trazo largo y que se coronaron con un cambio de mano que podría servir para adornar la Plaza de España de Madrid, ahora que la quieren reformar.

En fín, que los prejuicios de 12 de la mañana generalmente no son buenos. Ayer Núñez del Cuvillo nos dió, a mi también, un tortazo de humildad, porque, como siempre digo, en todas las ganaderías, si el ganadero tiene afición, salen toros buenos, y malos también, pero no me importa porque taurinamente vivo de las esperanzas y de la sorpresa. Enhorabuena ganadero.

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"Tristón" de Núñez del Cuvillo, encastado y bravo, en San Isidro 2017. Foto: las-ventas.com


miércoles, 24 de mayo de 2017

BREVES APUNTES SAN ISIDRO 2017. "Valdefresno, el ocaso del Toro. Fortes, un Oasis"


Si algo me quedó claro en la corrida de Valdefresno de ayer es que no va a pasar a englosar las brillantes páginas de la Historia Taurina. Lo que vi sobre el albero, me decepcionó, de desilusionó, me hizo no creer en las promesas invernales. Me cabreó el toro. Me enfadó y me dejó incrédulo que unos ganaderos de saga, de experiencia, seleccionen de manera que se pueda llegar a eso. Toros sosos, bobos, sin recorrido, anodinos, sin casta ni verdad.

Yo parto de la sensibilidad hacia el toro nacida de una rebeldía contra el toro noble en exceso, contra el toro sin transmisión, sin principios de defender cara su vida. Un toro que reaccione, que se imponga en la pelea, o lo intente, y el torero tenga la maestría de, mediante recursos artísticos taurinos, dominar esa bestia indomable.

Pero ayer, los de Valdefresno, me incapacitaron cualquier atisbo de interés hacia ese animal. Durante dos horas y pico me alejaron de esa sensibilidad y amor por ese fenómeno de la naturaleza llamado toro bravo.

Dentro de la decepcionante frustración que me invadió, (menos mal que momentáneamente), hubo un oásis de emoción. Fue en la segunda birria de Valdefresno, cuando un Tío que se ha propuesto ser Torero, con mayúsculas, clavó las rodillas en el suelo citó con la izquerda y tras pararle, recetó un natural excelso, maravilloso, rotundo, monumental. Saul Jiménez Fortes, se llama.

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Jiménes Fortes en San Isidro 2017. Foto: las-ventas.com

martes, 23 de mayo de 2017

BREVES APUNTES SAN ISIDRO 2017. "El sueño de Jesús Enrique Colombo"


Eran las dos y media de la tarde del 22 de mayo de 2017. Jesús Enrique Colombo, novillero venezolano, había subido a la habitación del hotel tras comer algo ligero en el restaurante cambiando impresiones con los miembros de su cuadrilla. Los miedos, las responsabilidades, los anhelos...todos se aremolinaban en torno a su cabeza. Tumbado en la cama se sentía feliz pero responsabilizado, toreaba en San Isidro, en la plaza de Madrid.

Toda esta vorágine de sensaciones le hizo cerrar los ojos y sumirse en un pequeño, pero profundo sueño. En el se encontró con un viejo maestro del toreo al que no acertaba a ponerle cara, pero estaba seguro que era Maestro del toreo. Su porte elegante, sombrero, traje impoluto, las maneras, la forma de moverse...era imposible que fuera otra cosa. Sentados en un viejo café, vacío, por la pinta debía de ser de principios de siglo XX, entablaron una conversación:

- "Jesús,- Le decía el viejo Maestro - ponerse delante y dar unos pases es fácil, aprendes la técnica en las escuelas, y con un poco de corazón, lo consigues. Pero para ser torero, artista de la Tauromaquia hay que ser valiente, decidido y sobretodo querer serlo, dar la vida por ese animal, por la creación. Hay que saber soportar, esto es cosa de personalidad. El toreo crea según sean sus ideas, sus intenciones, esa es la valentía, entregarse a ese sueño".

- "Maestro, yo quiero ser torero, no se si tengo ese arrojo, ¿Cómo lo sabría?", le contestaba Jesús.

- "Es cierto que debes aprender la técnica, pero antetodo ponte al servicio del arte del toreo, sé tu mismo, descubre al toro, conócele y motívate ante él. Hoy en Madrid no quieras ser ya una figura del toreo, seguro que tus dos compañeros, Pablo Aguado y Rafael Serna, saltan al ruedo creyéndose que por torear en Madrid ya lo saben todo, y se van a equivocar. Jesús eres novillero y como tal has de salir, a comerte el mundo. Si la gente lo percibe tienes su venia y lo que es mejor, les conquistarás. Suerte, chaval, yo te esperaré esta noche, cuando cierres los ojos y si has dado todo en el ruedo, duermas tranquilo..."

Y a la noche, cuando cerró los ojos, volvió al café, pero el viejo Maestro ya no estaba, sólo una entrada para lor toros de Talavera, 16 de mayo de 1920...

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Jesús Enrique Colombo en San Isidro 2017. Foto: las-ventas.com


lunes, 22 de mayo de 2017

BREVES APUNTES SAN ISIDRO 2017. "Dos hitos del Fin de Semana: El arte de Antonio Ferrera y Alejandro Talavante"


Ferrera y Talavante, dos creadores que proceden de diferentes esferas y concepciones del arte de torear: Antonio, el ritmo inspirador. Alejandro, barroco, íntimo e impregnado de un halo místico imposible de comprender pero que todos entendemos.

Estos han sido los dos hitos del fin de semana isidril. Primero Alejandro Talavante el viernes, ante uno de los toros con algo dentro de la vacía corrida del Puerto de San Lorenzo. De nuevo nos descubrió el lenguaje de las formas. Ante él experimentamos la sorpresa -dicho sea de paso, extraordinaria- de ver el ritmo del torero que hace vibrar los tendidos "del uno al otro confín". Hace aparecer el toreo en el momento más inesperado transformando la condición bruta del toro en movimiento pausado y elegante, con el simple toque sutil de su muñeca. Alejandro está por encima de todos porque transmite algo inexplicable desde su misterio interior: El Toreo.

Ese mismo día Javier Jiménez fue cogido de gravedad por el sexto toro del Puerto, otro marrajo. Pero que nadie se engañe, Javier Jiménez resultó herido por querer torear, mis respetos máximos y le sigo esperando, aquí hay torero.

Ayer domingo tuvo lugar el otro hito destacable en este San Isidro donde está, repito, fallando el toro, de nuevo, esta vez de Las Ramblas, la ganadería con más suerte de la Historia, haga lo que haga en Madrid, vuelve. Ese hito fue: Antonio Ferrera, Maestro. Un torero que en un tiempo dejó de tener importancia para muchos (¡ojo!, importancia, no respeto), entre los que me hallo, se ha evadido del mundanal toreo. Él no torea con un manual, sino que su intención es expresar el ritmo del movimiento y expresarlo de forma clara, tan elemental, que todo lo que puede hacer perder la atención del expectador lo ha suprimido de su toreo. Y no solo eso, Antonio Ferrera se ha empeñado en buscar la verdad que se oculta en este enigma que se hace llamar Tauromaquia.

Por lo demás nada, poca cosa. Ah, sí, el sábado se programó de nuevo un espectáculo ajeno pero que entusiasma con actuaciones histriónicas, y puesta en escena amable, pero que por desgracia sigue usando al toro como útil. No me interesa.

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Montaje de Antonio Ferrera y Alejandro Talavante en San Isidro 2017. Fotos:las-ventas.com

viernes, 19 de mayo de 2017

BREVES APUNTES SAN ISIDRO 2017. "El Toro atleta de Parlade y el Regalo Sorpresa"


El ganadero se dedicó durante todo el día en las tertulias radiofónicas donde participó, como ya lo hizo antes en entrevistas previas, a vender su corrida como el paradigma de la presencia, del trapío del toro "atleta", (me saca de quicio esto último). Además los anfitriones de esos espacios se convirtieron en los publicistas de Parladé con la misma monserga de siempre: "Juan Pedro "hijo", echó más picante a lo de su padre, fue un experimento que ha salido bien". Es cierto que las primeras corridas de este hierro que saltaron al ruedo tras coger las riendas Juan Pedro "hijo", nos hicieron a muchos albergar esperanzas en este hierro, pero la historia de las cloacas taurinas se volvió a repetir.

Cada vez que un hierro, cuya propiedad está en manos de un ganadero afín a las figuras del toreo y empresas, destaca por su casta, por su fiereza, por su emoción y bravura, tras dos años a lo máximo de generar interés, muta en lo de siempre. Muta en el toro noble hasta la saciedad, en el que en cuanto le metes unos kilos de más se amansa: parándose el que no está tocado con algo, muy poco, de casta, y defendiéndose el que tiene el depósito un puntito por encima de la reserva. Y ya están contentos todos y el díscolo ganadero, vuelve al redil, al camino: "¿Donde te crees que ibas Juanpe?, niño malo eso no, casta caca".

Una corrida, (los que se lidiaron), desigual de presencia, fofa de comportamiento, desesperante, con un feo sexto, que se movió algo más pero en "juanpedro": noble, soso, moviéndose como un mecano, sin opción a la sorpresa, obediente como un recluta. Un engañabobos...

Tarde aciaga, que se remató con una oreja en el sexto que bien podía haberla entregado el de Interflora en la tronera del burladero a David Mora con una tarjetita donde dijera: "Se que no te lo esperabas David, pero no podía decir que no a la petición de un cuarto de plaza. Te queremos y admiramos. No te preocupes por lo hecho en este toro, no nos importa. Un abrazo de todos, esperamos te haya gustado".


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"Helénico", sexto toro de Parladé en San Isidro 2017. Foto:las-ventas.com

jueves, 18 de mayo de 2017

BREVES APUNTES SAN ISIDRO 2017. "Garrido y la verdad del toreo"


Saltaba el tercer toro de la rara corrida de Fuente Ymbro, "Tremendo" de nombre. Digo rara porque hubo toros buenos para el toreo, como el pivot cuarto "Hortelano", otros que parecían querer embestir pero les costaba un mundo, otros que no les costaba y no embestían...A lo que iba. Saltaba el tercero y embistió como un demonio a todo lo que se movía, yo por si acaso no me moví de mi asiento. Esos son los toros que me meten en la corrida: Serio, encampanado, si se mueve un abanico en el tendido se mosquea, si le citan, ahí está una hora antes...

José Garrido sabía que si había verdad llegaría a los tendidos, y a las casas, y a la conchinchina si lo hubiesen visto. El Pacense tiene bemoles para eso. Sabe que el torero es el origen de la obra y el toro es el origen de ser torero. Sabe que ninguno es sin el otro. Muleta en mano tuvo claro que el arte de torear es un devenir de la verdad. Quieto, dando el pecho, sorteando las tarascadas del demonio "Tremendo". Garrido estuvo a merced de la existencia, demostrando que cuando se torea de verdad no se es torero solo en apariencia.

La verdad del toreo es iluminación, es emoción, es la esencia del arte sobre la que se asientan la obra del arte, el artista y el toro, es ponerse de verdad. Gracias a esa esencia que roza la oda poética, surge un lugar en nuestro interior donde todo es distinto a lo ordinario, eso que pasa muchas veces en el ruedo, ayer sin ir mas lejos en el cuarto toro...donde eso sí, hubo un redondo de rodillas que entró en ese lugar interno por meritos propios, y lo dió El Fandi.


Imagen:
Garrido con "Tremendo", de Fuente Ymbro en San Isidro 2017. Foto:las-ventas.com

miércoles, 17 de mayo de 2017

BREVES APUNTES SAN ISIDRO 2017. "Jiménez Fortes, artítice de su propia obsesión"


No todo el mundo tiene el "don"; Ayer en Madrid un hombre fue artítice de su propia obsesión. Saúl Jiménez Fortes tiene confiada una tarea interior que es hacer de su pasión una obra que perdure.

Dejó patente que aquí no está por si pasa algo, él lo busca. La corrida de Lagunajanda, con más genio que casta pero, por lo menos, con algo que daba importancia a lo que ocurría en el ruedo, no fue la soñada días antes, de eso podría estar casi seguro. Pero me hizo ver la distinción entre la disposición de un mortal normal y vulgar, como un servidor, que es la de ser autor de sus propios actos con responsabilidad más o menos moral, y la disposición por la cual un artista, como Jiménez Fortes, actúa según las exigencias del arte de torear. Y así, se acogió en ese segundo toro a la fidelidad de su causa que es ser torero.

Por eso son seres superiores, porque son capaces de donar su vida si con ello producen artes, sentimientos, esculturas vivas, emociones en definitiva. Fortes se expresaba a sí mismo: La sobriedad, el tesón, la lucha...delante del toro es así, es él, es un reflejo singular de su mismo ser, de lo que es y de cómo es. En ese segundo toro me explicó que cuando un torero tiene disposición, no solo da vida a su obra, sino que por medio de ella, nos descubre su personalidad.

No quiero olvidarme de Román, otro joven que sabe las tareas que ha de asumir, el duro trabajo al que debe somenerse para llegar al tendido y la responsabilidad con que lo afronta. Con el tercer toro lo buscó e intentó presentárnoslo pero todas las virtudes de "Piragüista": emocion, recorrido, transmisión... se fueron diluyendo.

Del Álamo, efímero, pasó desapercibido. Ya que a las embestidas del primero las tiene que cuajar un artista, y en esos momentos, el salmantíno, está más ubicado en el gremio de los artesanos...

Imagen:
Fortes con "Luchador", de Lagunajanda en San Isidro 2017. Foto:las-ventas.com

martes, 16 de mayo de 2017

BREVES APUNTES SAN ISIDRO 2017. "Curro Díaz, no vió lo que había "dentro""


Ayer en el cuarto de la tarde asístí a una escena que me creó una desazón interior por momentos.

Curro Díaz, torero alabado por mi, no supo esculpir la faena que estaba dentro de ese bloque en bruto que era "Escandaloso" de Montalvo. La capacidad artística del jienense, ayer tarde, no fue la de saber ver la "obra" que había dentro e ir quitándole "bloques de aspereza" que le sobraba al toro. Curro, fue el escultor que realiza una obra añadiendo trozos al bloque y no el que libra de todo lo que le impide derrochar la calidad que se vislumbraba en el interior de el de Montalvo. Ayer Curro no fue el torero que pone la plaza en pie, el artista que ve dentro lo que nadie ve...y se diluyó en ese empeño de sacar trozos a modo de detalles sueltos para agradar a los que se los jalean.

Ese, para mi fue el fallo, Curro no fue fiel a sí mismo, no sacó de dentro su alma y no supo, por desgracia, llevar al límite sus capacidades lidiadoras. El torero no debe trabajar como el pintor, añadiendo colores, formas, lineas, remates, al fin y al cabo, en esto de la Tauromaquia...Debe ser escultor: Moldeando, quitando lo que sobra, ahormando la embestida, y saber ver la escultura maravillosa que un toro como "Escandaloso" puede llevar en su interior. Otra vez será, Curro.

Imagen:
Curro Díaz con "Escandaloso", de Montalvo en San Isidro 2017. Foto:las-ventas.com
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