martes, 29 de noviembre de 2016

Flores, Padilla, y el Triunfo de la fría técnica


Hay algo que ha llamado poderosamente mi atención después de dos hechos de actualidad taurina acaecidos en los últimos días. Uno fue el triunfo de Sergio Flores en la Plaza México  cantado como cuasi-oda al torero por parte de revisteros buscadores de financiación para su sustento taurino, (ya saben ustedes, vivir de esto sea como sea); y el otro, es la noticia que adelantaba ABC ayer por la noche en la que se nombraba a Juan José Padilla como mejor torero de Portugal, ahí es ná.

Viendo el triunfo del primero y recordando el toreo del segundo, me invade una sensación de derrota al comprobar que poco a poco se impone la técnica y el pase mecánico, a la búsqueda de la excelencia en el arte del toreo. Me sosiega la aparición de toreros como Fermín Rivera, quien fue el que realmente buscó la excelencia y la inspiración personal, que al final es la que me llena. Flores y Padilla, según mi opinión, y presenciando al primero el domingo y valorando el premio del segundo, representan la busqueda del perfeccionismo a través de la ténica pulcra para sortear, con más o menos dignidad, las embestidas de un toro cada vez menos imprevisible.

Para mi, el perfeccionismo en el toreo es totalmente destructivo, no es saludable, porque les vale a los "malvividores" del toreo para contarnos en sus medios, que ese toreo es el válido, el triunfal, e incluso, como el caso de Padilla, ¡Lo premian!. Creo que los mejores artistas del toreo a lo largo de la historia buscan y procuran la excelencia, no la perfección.

La excelencia, la creatividad, la inspiración se antoja necesiaria en estos momentos. Hoy día, las personas que son agnósticas a esto del toro, se imaginan un espectáculo aburrido, monótono, de dar pases y pases, y que creo gracias a toreros como los citados, que buscan la técnica y no la belleza, no se pueden conmover ante lo que presencian en el ruedo. ¿No sería mejor para todos que los que pisaran por primera vez un coso, esperando lo peor, se encontraran con un toreo producido con creatividad y excelencia, como Fermín Rivera, el pasado domingo, por ejemplo?, ¿No sería lo deseado que los toreros que triunfaran y fueran premiados como "Mejor torero de Portugal", lo fueran por la excelencia artística de su toreo y no por lo que representan e interesa vender para seguir "malviviendo" del toreo?.

Desde hace tiempo la creación artística del toreo ha pasado a segundo plano, para gloria del toreo técnico y efectista, y se ha dejado a un lado la calidad. El resultado es que el arte de torear, por mucho que nos vendan que se torea mejor que nunca, (ojo, salvo grandes excepciones), se está asociando a la mediocridad insípida. El toreo, la Tauromaquia, y si me apuran, el toro, merece mucho más que eso. No se puede cantar como bueno, no se puede cantar en las portadas de los medios, y mucho menos premiar, el toreo que es suficiente técnicamente para salir del paso.

Si la perfección técnica se adueña del toreo, si se pierde lo creativo y original, no podremos comunicar con efectividad a quien quiera acercarse a la Fiesta. Torear es mucho más que dar pases, aunque para los portugueses haya sido suficiente para premiarlo como "Toreo del año"...

Foto: Juan José Padilla, en ABC. Sergio Flores tras el triunfo en La Plaza México, foto @LaPlazaMexico

lunes, 21 de noviembre de 2016

Gracias Juan, por "Toros para niños"

No hace mucho que ha visto la luz la obra de Juan Iranzo: "TOROS PARA NIÑOS". Hacía tiempo, desde que supe de la intención de sacarlo, y mirando a mi hija de 14 meses ahora que lo ha visto, que quería dedicarte estas palabras.

Querido Juan:

Gracias por querer hacer la vida más fácil a todos los niños que, sin saberlo, empiezan a amar la Tauromaquia sin realmente concebir cómo mirarla y entenderla, y a padres, como yo, que en conciencia y con completa seguridad, quiero compartir este mundo incomparable con mi hija, Adriana.

Tu obra ayuda, según paso las hojas, a que se perciba mediante la intuición que un niño de esa edad puede tener, el que entre nosotros dos y lo que el libro transmite, exista un sentido de identidad y emoción único. Es difícil que con su corta vida sepa distinguir lo que es favorable o no para ella, pero "Toros para niños" palia esa "desventaja" por la orientación que intento darle con mis expresiones al leerle los textos y señalarle las ilustraciones. Esos ojos, delantan que algo ocurre en su interior inocente, pero que comienza a despertar y saber escoger.

Cada pasaje le ofrece una amplia gama de situaciones que tienen como eje algo que ella sabe que a su padre le emociona, y por ello sonríe. Casi diría que en algún momento le permite identificarse conmigo, con mi entusiasmo, y eso, si es gracias a tu libro, Juan, jamás estaré lo bastante agradecido.

Con tus ilustraciones y textos has dotado el momento de enseñárselo de una atmósfera especial. Mejor dicho, contar un mundo tan complejo como  la Tauromaquia a una niña de 14 meses, sólo se puede conseguir convirtiendo esa atmósfera en otra cosa, en fantasía. Y, poníendome la careta de un mal crítico de literatura, yo creo que lo has logrado porque has creído a pie juntillas en lo que has hecho. Porque con tu afición te has convencido de tu creación.

Me quito la "careta" del mal crítico y me pongo el "mono azul" de Padre, para reiterarte las gracias. Me hace más fácil comprender que la sonrisa de un niño no tiene cohartadas ni clichés. Tan solo un pero y un reproche...va a acabar diciendo "Olé", antes que Papá y eso solo lo perdono el día que pueda darte la mano, si me invitas a una caña hablando de tu nuevo proyecto.

Hasta pronto...

viernes, 11 de noviembre de 2016

"Cobradiezmos", de Victorino Martín. Estética del Toro


Quería volver a escribir sobre Arte y Tauromaquia y llevaba tiempo pensando en hacerlo sobre uno de los hitos de la temporada como lo fue "Cobradiezmos".

Aplicando los conceptos filosóficos que se me quedaron impresos en mi etapa formativa en Historia del Arte, intentaré plasmar aspectos fundamentales que debern estar presentes en toda obra perfecta, y para mí, el toro "Cobradiezmos" lo fue.

Lo primero que me caló durante la lidia de ese toro fue el trapío o fenotipo del animal. Como de si de una de las esculturas perfectas de la Historia del Arte se tratara, "Cobradiezmos", fue la correspondencia entre las partes. Unas hechuras coherentes, sin estridencias, minimétricas, y en armonía con lo que debe ser un toro bravo de encaste Saltillo Albaserrada. Victorino Martín, logró en ese animal transmitir la idea de coherencia y de canon de las proporciones en un toro del citado encaste.

Lo segundo es que tras presenciar la faena, según pasaba, nos decía que estábamos ante un toro casi inimitable en cuando a bravura, casta, calidad y nobleza..., un toro "único", que atesoró las virtudes para que todos nos pusiéramos de acuerdo en gustos y creencias de lo que es la bravura. Ese ir a más, esa humillación buscando las telas, la fijeza, el crecerse al combate..., virtudes que quedaron sometidas al juicio del ojo, ese juicio del espectador muchas veces crítico y otras intransigente pero que se unieron en la estética de la recepción de estar ante algo grandioso.

Lo tercero, fue el reconocimiento al criador de esa perfección. Victorino Martín, nos presentó en "Cobradiezmos" el decoro del escultor, el inmenso trabajo que supone la búsqueda de la bravura, revelando la dignidad de la profesión de ganadero, con su crudeza y sin sabores, pero también con la gloria que ya supone ser ganadero de toros bravos al servicio de la verdadera liturgia del Toro, con toda su crudeza y grandeza.

Por último, y como toda gran obra de Arte que se precie, fue el lugar donde se ubicó y se produjo el milagro. Me explico, la sitio donde esté ubicada cualquier obra de arte determina el punto de vista del espectador. No es lo mismo estar delante del "David" de Miguel Ängel en la Galería de la Academia de Florencia, que en la Piazza della Signoria en 1504. Así pues "Cobradiezmos" tuvo la suerte de saltar al ruedo, y a la postre, ser indultado en la ubicación perfecta por historia, luz, iluminación y repercusión para la historia de la Tauromaquia como es la Real Maestranza de Sevilla.

jueves, 10 de noviembre de 2016

Carta I a los Fariseos de Caritas Salamanca


Una sensación extraña se apoderó ayer tarde de mi cuando me enteraba de que Cáritas, en su delagación de Salamanca, rechazaba una ayuda por el mero hecho de venir de parte de los Jóvenes Taurinos de esa ciudad. La nota aclaratoria de dicha entidad mejor no voy a comentar nada, por huir de la vulgaridad, más que nada.

¿Que pretenden estos "lilas", impedir que lleguen ayudas a personas necesitadas, traicionándolas, para quedar bien con el Fascismo antitaurino?. Eso no es lo que dice la palabra de Dios, que supongo, ellos, tan devotos, beatos (de domingo y en público, claro) y tan correcapillas de traje planchado y corazón arrugado, deben saber.

Yo, sin remilgos, digo que soy cristiano, pero mis hermanos no son estos de Cáritas Salamanca. No son los que toleran y se arrodillan ante el animalismo rancio y excluyente con los humanos. Para mí son renegados de la verdadera caridad. Seguramente que con un santurrón de estos de Cáritas, tenga menos en común que con un agnóstico que sepa de tolerancia y no rechace ayudas para el necesitado si vienen de un mundo tan rico culturalmente, y tan inmenso históricamente en solidaridad, como es el mundo del Toro.

Mi religión tampoco pertenece a tipos y tipas tan de peluquería y perfume añejo y que en misa critican a la vez que entonan el "por mi culpa, por mi culpa.." . Éstos, son capaces de dar un abrazo al mismo que celebra que no lleguen ayudas a la madre que no tiene para dar de desayunar a sus hijos, porque vienen de la Tauromaquia.

Mi pueblo y mis hermanos, son los que se compromenten desde su faceta de aficionado o profesionales del toro, a intentar que esa madre tenga para la cena de sus hijos. Quienes se juegan la vida para conseguir el tratamiento de un niño enfermo, y perpetuar una sonrisa. Mi religión es la tolerante, la culta. Porque ser culto no es sólo saber, ser culto, tener cultura, es respetar a los demás, y no ser un inútil social, que más allá de la puerta de una iglesia, es una sombra, un ente que rechaza a otros humanos por el mero hecho de ser aficionado a los toros.

Cáritas Salamanca, un lema vuestro es "Trabajamos por la igualdad", permitid que os diga que aquí cometéis otro pecado,la Mentira. Me habéis demostrado que la iglesia, para vosotros, no es católica,  y lo digo porque "católica" significa universal, ya que con vuestra intolerancia, (dejadme recordar, con ayudas para necesitados), os habéis aliado con el que no practica el amor al prójimo, si es taurino, porque prefiere al perro. Seguid con vuestra farsa de domingo, seguid con vuestro postureo, porque mi  iglesia no es la vuestra, mi iglesia es la de Cristo y la de personas que no distingan entre taurinos y no taurinos, que de Fariseos está lleno el mundo, y ayer...se demostró en Salamanca.

Imagen:
Logo de Cáritas Salamanca y  la máscara de "Cristo y los fariseos" de Jacob Jordaens, que simboliza la duplicidad de los fariseos.
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