viernes, 18 de diciembre de 2015

Pepe Limeño, el modesto e inmenso valor


Cada vez que se va un torero, la Tauromaquia pierde un referente. Todos, absolutamente todos, por muy arcaico que sea, por mucha maestría que tengan, valor, arte, etc. contribuyen a engrandecer la Fiesta de los toros, o cuando menos a que se siga escribiendo su historia. Esta vez se nos ha ido, José Martínez Ahumada, más conocido por todos como "Pepe Limeño". Y como otras veces vaya desde aquí este humilde homenaje.

Su retirada de los ruedos se produjo mucho antes de que yo naciera pero uno, que siempre ha tenido inquietudes por las tauromaquias antiguas para poder entender las modernas, conoció al torero por medio de algún video y bastantes escritos. Y por lo leído y lo, poco, visto me atrevo a dedicarle estas breves líneas desde el sentido de este blog.

Su toreo recogía sobriedad, elegancia, poder, técnica. Esta técnica suplía su, según él y según siempre recordaba en sus entrevistas, falta de valor, por mucho que algunos se afanaran en clasificarlo dentro de los toreros de este corte.

Para el Arte de la Tauromaquia, según lo tengo yo concebido, el torero que logra lo que Pepe logró, para todo lo que consiguió sin ese "valor", supone que para él el toreo era una necesidad espiritual (y "de la otra"). Es de esos toreros que cada tarde derrochaba identidad, personalidad y concentración. Cuatro tardes por la Puerta del Príncipe (tres de ellas frente a toros de Miura), hacen que el toreo sea un proceso evolutivo a través de la inteligencia. El arte que empleaba era inherente al instinto más primitivo sin alejarse, olvidándose del ser, emanando de su propio yo, del yo infranqueable de "ser torero", sin más.

Pepe, ahora te has ido, pero donde estés sientete orgulloso de haber creado sin límites, espontáneo y sincero ante un toro, ese animal que acecha, que embiste sin vacilación, con arrogancia, vitalidad, fortaleza, movimiento y emotividad, y para eso, aunque tu dices que no, hace falta tener mucho valor. Descansa en Paz.

lunes, 14 de diciembre de 2015

La necesidad de la diversidad de encastes para la Fiesta


Hacía tiempo tenía olvidado,por circunstancias ajenas a mis inquietudes, el blog y lo retomo para hacer una breve exposición sobre mi concienzuda defensa de los encastes y el sentido que tienen para la Fiesta.

La obra de arte taurina, la que se realiza en el ruedo, nace, nos emociona y muere en 20 minutos a lo sumo quedando en nuestra memoria la que emociona por alguno de sus aspectos: Maestría del torero o por la bravura y casta del toro que tiene delante. Paradójicamente esa "muerte" precoz de la obra, hace que la Tauromaquia sea considerada como una forma vital, un arte dinámico.

El dinamismo que afecta a la Tauromaquia debería darse en todas sus formas, tanto en los rasgos que impone el torero como en la necesidad de que se lidiaran todos los encastes posibles, con los beneficios y complicaciones de conllevan cada uno en sus distintos comportamientos. Hoy parece que hablar de la necesidad de la lidia de cuantos más encastes mejor, es más que un atentado a la propia Fiesta y su trunfalismo bien vendido por plumillas aprovechadas.

Bien, pues yo creo, me da igual estar equivocado o no pero lo digo con convicción, de que dicho dinamismo, dicha diversidad de lidias y comportamientos, es algo que dotaría de estabilidad a este mundo, cada vez más muerto de euforia "barata". Se ha extendido una especie de "sindrome" del miedo al fracaso, junto con otros factores como el requerimiento del toro grande, (argumento que tenía su lógica en los años 80,90 y principios de 2000, pero que ya apenas se substenta al ver cada vez más toros de 520 kilos para abajo en plazas de primera), que han hecho que estemos perdiendo la riqueza genética más grande del reino animal como es el Toro Bravo. A los públicos ebrios de triunfo y taurinismo de palo, les da igual, y a la mayoría de los artistas que viven del toro, desgraciadamente, también. La Fiesta de los toros se ha colapsado por la modernidad del "si no hay orejas, no soy capaz de ver nada que me emocione en una tarde de toros", por ello se ha moldeado un toro que se mueve, pero que apenas embiste con el rigor que debería hacerlo un titán de la naturaleza.

Habría que exigir que se lidiara una cuota obligatoria de cada encaste en las ferias. Que los ganaderos de éstos salieran del tedio al que les hemos relegado, para que buscaran indagaran y volvieran a la excelencia que cada encaste posee. Porque no busco que se lidie todo, porque todo, si no embiste con casta y codicia, no se puede torear. Para esto me hallo en la necesidad de reclamar de nuevo la diversidad de encastes, porque es esencial para el futuro de un espectáculo hetereogéneo y grandioso. Si la Tauromaquia quiere conservar su sentido, y como una forma más de evitar un futuro que se avecina negro, los encastes y su diversidad deben volver a las plazas de toros. Así lo siento, y así lo digo.


Imagen:
"Marejado", de Ana Romero, el prototipo Santa Coloma. Foto: Rubén Ramírez del blog http://griscardeno.blogspot.com.es/

viernes, 28 de agosto de 2015

La faena de El Juli en Bilbao y el Torso del Belvedere: La Admiración por obras de arte incompletas.


Me gustaría analizar brevemente y desde el punto de vista de este blog, la polémica suscitada por la obra de arte que realizó ayer en el coso de Vistalegre de Bilbao Julián López "EL Juli", frente a un buen toro en el último tercio (no completo) de Garcigrande, y la no concesión por parte del Presidente del segundo trofeo que le abría la Puerta Grande.

En primer lugar, pienso que la obra de arte, sea cual sea su ámbito, ha de ser terminada correctamente y según los cánones a que dicha disciplina artística se adhiere. Por ello, muestro mi total apoyo a la decisión del presidente ya que para que una obra de arte taurina sea merecedora de los premios necesarios se ha de culminar correctamente con la espada, y ayer, por desgracia para todos nosotros, la colocación del acero, no fue la idónea para acceder a ese tan ansiado, por algunos, trofeo.

Digo esto porque la estocada pertenece a la obra. La Faena de muleta, excelsa, magnífica, de entre las cuatro mejores de su carrera, que realizó Julián, sin el refrendo de una gran, (o por lo menos, correcta) estocada, lo deja en una obra incompleta pero admirable en sí misma. Asistimos a su validez del proceso artístico, con una superioridad tremenda, un conocimiento de los terrenos apabullante, pasajes incluso estéticos en un torero superior en técnica. Pero, la estocada dejó todo en incompleto. Me gustaría recordar aquí que la cantidad de obras de arte incompletas y admiradas a lo largo de la historia, es infinita.

Innumerables ejemplos de obras de arte sin terminar son esculturas de Miguel Ángel, pinturas de Leonardo Da Vinci o Picasso, sinfonías de Schubert, novelas de Kafka...y cómo no, faenas de los más grandes toreros de la historia, y, querido lector, no pasa nada, es más las admiramos lejos del triunfalismo que buscan algunos, no se con que intenciones.

La comparación que viene al caso es la faena de El Juli con el Torso Belvedere atribuída al escultor griego Apolonio es porque el Torso, es realmente un fragmento de lo que se cree fue una colosal figura de Hércules. Y es un fragmento de una obra de arte admirado como tal, sin terminar, como podemos admirar la faena de Julián. La ausencia de brazos, piernas y cabeza podía equipararse a la ausencia de una correcta terminación de la faena, pero que no por ello podemos dejar de admirar tanto la calidad del trabajo del artista heleno como la maestría del torero madrileño ante el toro durante la faena de muleta.

No se si me he explicado pero la admiración de el Torso Belvedere es un ejemplo de un fragmento admirado de la misma manera que una obra de arte completa y terminada. Por ello reitero mi posición de estar de acuerdo con el presidente Matías en la decisión de no conceder la segunda oreja, así como de admirar una obra de arte incompleta, tanto el Torso Belvedere, como la faena de muleta al quinto toro de Garcigrande en la feria de Bilbao 2015, por parte de Julián López "El Juli".

jueves, 27 de agosto de 2015

Por el futuro, urge regenerar el Arte de Torear


Nos vanagloriamos de vivir una de las épocas, a pesar de las dificultades externas y abandono por parte de las administraciones, de mayor cantidad de espectáculos taurinos programados. Pero no nos damos cuenta de que gran parte de esos espectáculos están dominados por 3 o 4 casas grandes de empresarios con sus toreros y ganaderías debajo del brazo.

En estos tiempos ha aparecido una hornada de toreros jóvenes con proyección que la actitud mezquina, avariciosa y extremadamente mercantilista del sistema ha alterado el modelo que siempre ha llevado por bandera la Tauromaquia y que ha propiciado su buena salud durante toda la historia: El del reto entre toreros consagrados frente a jóvenes emergentes; el de enseñar a esos nuevos valores al público para hacer una Fiesta más auténtica, con rivalidad, experimental y menos comercial.

Hoy saltaba el rumor de que Manuel Jesus Cid, "El Cid", coge la sustitución de Antonio Ferrera en el próximo compromiso frente a toros de Victorino Martín en la Semana Grande de Bilbao. Una noticia que podría parecer normal pero que nuestra reciente historia taurina no puede permitirse. El futuro depende de todos. El éxito, dentro de unos años, estará en manos de toreros que hoy apenas se conocen lejos del cerrado circuito taurino, y eso es un error que pagaremos todos. Mientras otros se llenan los bolsillos con intereses mercantilistas, el sentido común nos hace presenciar la inhabilidad de los promotores taurinos de separar lo comercial e intereses privados de la presentación de nuevos valores que regeneren el arte de torear.

Hoy asistimos estupefactos a una aversión a cualquier propuesta de innovación y novedad en los carteles. López Simón es el único "privilegiado" de entrar en carteles gracias a la gran casa que tiene detrás, sino, sería otro damnificado del sistema. Un sistema donde la experimentación ha dejado de tener cabida.

Amigos, hemos de motivar la renovación del escalafón. No podemos conformarnos con lo que quieran y con qué ganaderías quieran torear, las figuras que copan el 95 % de las Ferias. Si la Tauromaquia nos ha hecho vibrar es por el reto, la rivalidad del maestro frente al joven incipiente. Es necesaria la renovación del arte y artistas del toreo, porque en manos de cada torero están las emociones personales de cada aficionado, la libertad de gustos, un escalafón vivo y no anclado en diez toreros y seis ganaderías. Señores empresarios innoven, sean grandes gestores, enséñennos diversos toreros, "duelos" entre consagrados y jóvenes valores. Si la Tauromaquia no se mueve está avocada a la desaparición cuando los toreros que más actúan hoy se retiren, no habrá interés por lo no conocido y moriremos todos de "éxito temporal y finito".

Cambiemos, transformemos, regeneremos el arte de torear, pongamos todos de nuestra parte para que la Tauromaquia siga viva, si no, las plazas quedarán vacías por el simple y normal hecho de desconocimiento de grandes toreros por parte del público.Hoy, por desgracia, tienen las puertas cerradas porque las empresas han equiparado su afición al interés económico, un error histórico.

lunes, 17 de agosto de 2015

Mis palabras con Jimenez Fortes


La pasión vehemente por el arte de torear, me hace creer que le comprendo y afianzarme en que le amo.

Ayer tarde me temblaron los dedos al enterarme de las noticias, al principio confusas, que me llegaban vía whatssap desde Vitigudino.

Otra vez, otra vez maldita sea. Me santigüe de dentro afuera, reflexioné, pedí, me cabreé, me serené y me volví a cabrear haciéndome preguntas, pero hay algo que Saul, sin darse cuenta desde su sueño anestesiado durante cuatro horas, me decía y me ofrecía respuestas:

Mientras que la mayoría de la sociedad admira a jóvenes galantes, muchachas que poco a poco van mutando en muñeca de plástico, deportistas que son capaces de llorar por que han dado al poste de una portería, (¡Con lo difícil que es eso!), los toreros nos siguen demostrando que nuestros referentes han tomado el camino que va más allá de los propios héroes.

Me seguían temblando las manos a la vez que luchaba Saul contra las heridas que el "hermano enemigo" le había inferido y me hacía reafirmarme en mi anhelo por toreros como él. Seres capaces de dar marcha atrás en el tiempo en un mundo al que ya no le importa ni el presente, seres que nos hacen creer que la tierra es redonda pero delimitada por tablas rojas y burladeros, hombres, como Saul, que con una media verónica y tres series de naturales nos hacen sentarnos a la derecha del Padre por lo menos veinte segundos y uno de pecho.

Me seguía transmitiendo Saul sin saberlo, respuestas cómo que el arte de torear no lo comprendo pero le amo. No es moda, ni "pose" ¿Una locura quizá?, no, eso no existe dentro de un ruedo, eso es valentía. Este arte no puede ser de locos. Por el contrario es de genios, de talento, del que hace posible lo imposible.

Seguía mirando a la oscuridad de la noche Saul, y me transmitías que esta Fiesta nuestra sobrevivirá gracias a hombres como tu, en este mundo cada vez más difícil y tramposo. Porque sois auténticos, escandalosamente auténticos, y os distingue de los psicópatas que os desean las peores cosas vuestra naturaleza divina y vuestro amor a una profesión que a todos, alguna vez nos ha hecho subir al Olimpo a miraros desde el tendido.

Recupérate, te necesitamos, y gracias por "hablar" conmigo anoche, Saul, torero.

martes, 11 de agosto de 2015

#FuerzaRiveraOrdoñez y mi apoyo a todos los toreros


Llegados a este punto en el que el sadismo y odio a sus semejantes se ha apropiado de las mentes atrofiadas de las personas beligerantes con el arte de Torear y quien forma parte de él, me gustaría sacar de mi unos breves pensamientos que me han rondado esta noche mientras el desvelo me dejaba realizar plegarias por un torero gravemente herido en Huesca, Francismo Rivera Ordóñez.

Primero de todo quiero gritar mi pasión por el arte supremo de Torear. Gracias a él nacen hombres originales que, a lo largo de la historia, por su sensibilidad e instinto han sido capaces de crear arte en movimiento, efímero en su realización, pero eterno en nuestras mentes y emociones: Los Toreros.

Ayer tuvo lugar un hecho que va unido a la Gloria. La grave cogida de Rivera Ordóñez nos devuelve la grandeza, a veces perdida en nuestras valoraciones por ciertos comportamientos de quienes admiramos, de lo que significa ser Torero. Los admiramos por realizar superiores hazañas a nuestras "mundanas proezas"  y porque no hay nadie en este mundo que nos pueda enseñar tan claro el romanticismo del dolor. En el sufrimiento de un Torero como en este caso ha ocurrido a Francisco Rivera Ordóñez, nace la sensibilidad y la solidaridad de los que amamos este arte y admiramos a sus artistas.

El torero es ese artista tocado con un don, con la gracia de gozar pasándose la muerte por la cintura, pero también la desgarradora incertidumbre de que puede ser el humano que en décimas de segundo pueda sufrir más que el resto de los mortales. Esa extraña combinación es la que nos lleva a las plazas de toros: El Arte, la emoción y la incertumbre que lleva consigo el Arte Supremo de Torear.

Siento orgullo por TODOS, los toreros, (recalco todos, para quien crea que mis críticas son odios). No es un orgullo estéril, de palabra, sino posicionado en el nivel más alto del valor y la hombría. Por ello, aborrezco como persona a la escoria humana que se ríe del sufrimiento de los toreros. Que se mofan del sufrimiento de personas que ponen su vida en juego, su profesión, su familia, por crear Arte frente a un toro. Siento asco y verguenza de esas gentes, por todo el sufrimiento y las cogidas de los toreros a lo largo de la Historia y más, por los que dejaron su vida en el ruedo.

Estos hombres, los toreros, latieron con el dolor para crear un arte ÚNICO, incofundible, apasionado, educado, respetuoso, (con el projimo y con los animales), y que hasta estos días - y creo que para siempre - tendrá su posición jerárquica frente a las otras artes por la escena de su realización: efímera y a merced de un animal que puede matar, así sin más.

Por ello muestro mi total apoyo a los toreros, esta vez personificado en Francisco Rivera Ordóñez, (quien por cierto me bloqueó en redes sociales por mostrarme contrario o crítico con sus actuaciones, no lo oculto); y por otra parte mi rechazo a esos mediocres que insultan y se burlan del sufrimiento de un torero. A estos les tenemos que ganar el terreno, sacarlos a los medios y rematarlos con una media tan poderosa que salgan por los suelos y tengan que ser devueltos a los corrales por inválidos, ya que nunca debían de haber sido aprobados en el reconocimiento matutino del respeto.

Foto:
Arjona para riveraordonez.com

lunes, 27 de julio de 2015

Rafaelillo, Escribano y Miura: El sentido del Arte de Torear


Necesitaba sacar estas palabras tras la tarde vivida ayer (por televisión, eso sí), gracias al mano a mano entre Rafaelillo y Manuel Escribano con toros de Miura en la plaza de Valencia.

Apenas podía "comentar" la corrida con los amigos del Twittendido, porque me metieron dentro, la sentía, me dolía. Era como cuando por primera vez estuve frente a "La vocación de San Mateo" de Caravaggio en la iglesia de San Luis de los Franceses de Roma y algo hizo que me sintiera dentro del cuadro. Incluso podía oler la taberna, incluso podía sentir el calor del sol entrando por la ventana, inluso podía respirar el polvo...Sensaciones que sólo se pueden sentir cuando estás ante un arte verdadero, un arte que consigue su fín, un arte realizado por Maestros que emociona, porque buscan el más difícil. El italiano se propuso emocionar, y el murciano Rafaelillo y el sevillano Manuel Escribano, se han marcado como meta la verdadera Tauromaquia, la que busco, la que duele, la que ha hecho durante toda mi vida sepa que yo jamás pueda ser como ellos, de lo que me siento orgulloso.

La Tauromaquia vivida ayer en Valencia, es la que hace arte con otros valores mucho más lejanos que el pase por el pase. Fue expresión y compromiso, fue arquitectura gótica, poesía de Neruda, ópera wagneriana, la Tauromaquia que nos mostraron Rafaelillo y Escribano, es la que puedo, y quiero, defender, la que es cualidad en vez de cantidad. Sobreponerse al peligro, ese que nos brindaron los toros de Miura, partícipes y cada vez más Leyenda, para superhombres, no para quien está en esto para ser el que más corridas pega pases a toros cada vez más dóciles y obedientes. ¿Y lo indómito de la naturaleza del toro?, ¿Y el peligro?. Quiero esta Tauromaquia de lucha y de arte ante las que dos hombres se olvidaron de que mañana tendrían que levantarse, se olvidaron de que la vida dura más de dos horas y por ello, quisieron vivirlas inténsamente con el compromiso por el que son Toreros, con "T" mayúscula.

La Tauromaquia, ese arte al que se han de enfrentar a la muerte y crear arte, un arte de invención, que ayer estuvo por encima del sentimentalismo de los gustos de un público cada vez más acostumbrado al Triunfo fácil, de orejas y "cubata".

La tarde de ayer no fue ajena a la propia raiz del Arte de torear, a su propia naturaleza, la del riesgo, la del valor, la de la épica. Fue el Arte verdadero, ese que me hace comprender la admiración que siento hacia los toreros y a amar al toro fiero y bravo. Rafaelillo, Escribano y Miura, espírtu y forma de la Tauromaquia, con su propia cualidad de belleza tenebrista. No hay arte que sea capaz, como la Tauromaquia, de darnos esas emociones, esas imágenes de estética y épica, de que en la vida real todavía hay hombres que ponen su vida en juego por la creación, que transforman la banalidad del mundo y del hombre en algo divino.

Se puede decir que muy pocos -podemos contarlos con los dedos de una mano- son los toreros y ganaderos que tienen claro el concepto y sentido de la Tauromaqua en su más estricto sentido de superación y compromiso. Gracias a hombres como Rafaelillo, Manuel Escribano y ganaderos como Miura podemos redimirnos en tardes como las de ayer, que nos devuelven el entusiasmo de un arte arraigado en nosotros, y con un caracter universal que es la emoción de un hombre que crea jugándose la vida. Sin esta fuerza vital de la épica, el verdadero arte de torear, se encontrará avocado a la incomprensión de la sociedad que ha llegado a ver que el riesgo y los superhombres se encuentran en un plató de televisión rodeados de señoritas implantadas que no saben decir "es que" y dicen "ejque". Toreros, ganaderos, dejémonos de ñoñerías y "dormidinas" ebrio-triunfalistas, busquemos el verdadero arte de Torear, y que la estética no se olvide de la épica. Mientras yo seguiré buscando a toreros como Rafaeillo y Manuel Escribano para que, como Caravaggio hizo en Roma, me metan tanto dentro de una corrida que a veces llegué a toser en casa por el polvo que tragué cada cuando esos dos titanes pisaban el albero.

Gracias Rafael, gracias Manuel y gracias Miura.

Fotos: Rullot para torosvalencia.com

miércoles, 1 de julio de 2015

Gracias, de corazón a la familia taurina

Permitidme la licencia de utilizar este blog dedicado al Arte de Torear, para escribir estas líneas y perdonar la redacción por no estar escribiendo en el mejor contexto posible.

Permitidme deciros que no tengo manera de expresar con palabras mi gratitud a toda la familia taurina. Sí, así la llamo y me siento orgulloso de pertenecer a ella. Un mundo, que por más atacado que esté y en el que nos ven como poco menos que mostruos, no me encuentro nada más que con personas con un corazón que sería imposible que funcionara dentro de esos desalmados y pobres desgraciados que solo saben utilizar la violencia contra ésta.

Agradecido es poco desde que surgiera un problema con el bebé que esperamos María y yo. Si acerco la oreja a la barriga de María, a Adriana ya la oigo gritar olés por cada muestra de apoyo de todos vosotros.

Además me dice que ya os las dará cuando su papá la lleve a las plazas, porque seguro que irá. Porque en una plaza de toros su papá no ha encontrado más que gente con unos valores que hoy día se pierden, con una educación exquisita, con una ausencia de violencia que ya quisieran muchos intolerantes...y por su puesto, quiere que crezca en esos valores.

Dice que la emoción que me nota al presenciar una corrida de toros desde la barriga de su madre, le ha sugerido que este mundo es especial y está segura de querer conocerlo y elegir si quiere aficionarse o no, pero que nadie le quite a su padre y a sus "amigos taurinos" las emociones esas que le nota y que sabe que son únicas.

Quiere agradeceros a todos que a su papá le hayáis hecho conmoverse con cada uno de vuestros mensajes de apoyo. Vuestra fuerza ha hecho que estos delicados días estén pasando lo mejor posible. Gracias, gracias.

Estamos sumamente agradecidos por el privilegio de pertenecer a esta familia taurina, de que aunque tengamos gustos distintos, nos une una pasión, y cada día que pasa me doy cuenta de que QUIERO SER AFICIONADO A LOS TOROS, nadie me lo impone pero solo encuentro grandeza, educación, sensibilidad y buena gente, (algunos a veces nos portamos regulín, eso sí). Solo tengo palabras de agradecimiento, es un honor para mí pertenecer a este mundo. No quería terminar sin dar las gracias a ese animal único ya que nada de esto sería posible si no fuese por El Toro y por quien les crían, y por supuesto a los toreros, esos hombres que han sido capaces de hacerme creer en muchas cosas, pero sobre todo en que la superación y la valentía no tienen límites si amas lo que que estás haciendo.

GRACIAS por vuestro apoyo, gracias... Famila del Toro

miércoles, 10 de junio de 2015

El cuento de la "semana torista" de San Isidro


Sería de necios no reconocer el mal juego de la mayoría de las corridas que se han dado en la última semana de la Feria de San Isidro. Algún toro suelto, como el cuarto de Cuadri, el último de Adolfo Martín y el Miura que permitió a Rafaelillo demostrar su arrojo y altas cotas de toreo, no sirven para llenar las esperanzas que este que escribe albergaba, (y seguirá albergando), en esas ganaderías.

Pero para lo que si parece que sirven es para que plumillas "chics" y lenguaraces agradecidos, vomiten impromerios contra todo lo que no es aceptado por el sistema taurino que les da de comer. Manipulan con una propaganda negativa contra esa "semana torista". Sí, manipulan, porque sus escritos pueden hacer variar el sentimiento de aficionados y públicos hacia esos hierros por el mero hecho de haber tenido unas malas tardes. Eso es confundir intencionadamente. Yo lo que busco como aficionado es que esos medios eduquen como parte fundamental del proceso de incorporación de nuevos aficionados a este mundo del Toro.

Dicho esto, lo que yo reivindico es que se diseminen las corridas de la última semana de San Isidro como otra más a lo largo de la Feria. Desde luego esa no es la solución para mejorar su comportamiento, eso es trabajo de los ganaderos, a los cuales lejos de crucificarles como sí hacen los "buenos aficionados", les animo a seguir en busca de la casta y bravura que nos emociona. ¿Se imaginan ustedes que en una misma semana hubieran coincidido las dos corridas de Victoriano del Río, la de El Cortijillo, la de Cuvillo, etc...?, ¿se hablaría de fracaso?, ¿Se invitaría como cierto portal que incita al odio y la separación de aficiones como es Mundotoro a que se excluyera esa semana de la Feria?...Urge tratar a los hierros de la última semana de San Isidro como uno más, con sus fallos y aciertos, con su bravura y mansedumbre, y no encasillarlas en ciertos días para dar motivos a las hienas y carroñeros del periodismo taurino a la espera del mordisco cuando los toros han muerto.

Yo como aficionado imperfecto, pero libre, digo que la mejor corrida de la feria ha sido Juan Pedro Domecq, qué emoción toda la tarde. No tengo prejuicios, como ellos.

Es necesaria otra educación, la de la sensibilidad hacia el toro. Encasillar a las ganaderías por una mala tarde siginifica mutilar una parte de nuestra Tauromaquia, desnaturalizar el triunfo y el fracaso (benditos) de un Arte imperfecto pero que es capaz de las emociones más fuertes. Los ganaderos de esas ganaderías y de todas, deberían tener el apoyo de todos nosotros, con la exigencia hacia la bravura, eso está claro, pero los que tanto se llenan la boca con la "unión de todos", y con el que "hay que sumar", que se hagan mirar su odio visceral hacia una Tauromaquia que no busca la separación con la otra, sino simplemente, convivir con ella.

Imagen: Toro de Miura en San Isidro 2015. Fotos: Álvaro Marcos y Juan Pelegrín www.las-ventas.com

viernes, 8 de mayo de 2015

El Madrid de 1937, la URSS y La Feria de San Isidro


El articulo que ahora comienzo, (quede de antemano dicho que está hecho sin ningún partidismo o significación politica por mi parte), quiere comparar unos hechos que acaecieron en los convulsos y tristes años de la Guerra Civil española, cuando en un Madrid que todavía era bastión del Frente Popular se rindió homenaje a la revolución Rusa. Según se iban sucediendo los actos programados para dicho reconocimiento, se convirtió en un homenaje a un Madrid, que por aquel entonces, sitiado, era el símbolo del heroísmo y la resistencia en la protección de las ideas libertarias que demandaba el bando republicano.

Según leía el libro "Arte en tiempos de Guerra" (Biblioteca de Historia del Arte. CSIC), no se si enferma o obsesionada, mi mente empezó a comparar esos hechos con lo que significa Madrid, y su Plaza de Las Ventas, para la hoy "sitiada y hostigada" Tauromaquia por fuerzas invisibles (o no tanto), de decadentes mercaderes del toro, donde sólo importa el triunfo, sea como sea y con el Toro que sea, con tal de volver a llenar los tendidos para su lucro personal o empresarial, por mucho que nos lo vendan como un "favor" que hacen a la Tauromaquia esos llenos. Nada más lejos.

En el Madrid de 1937, tuvieron claro que lo prioritario era la defensa y el compromiso de un Arte de acción, frente a la sublevación conservadora. Por ello, si en esos años la "Gran Semana de homenaje a la Unión Soviética en su XX aniversario de su revolución", que así se llamó, se convirtió en símbolos de idetificación de unos valores, me gustaría que la Feria de San Isidro, se convirtiera en eso, en una exaltación de una Tauromaquia íntegra, donde el toro no fuera un utensilio para conseguir fines personales, sino que sea el co-protagonista de este espectáculo tan maravilloso pero tan manoseado por todos que a veces tengo que apiadarme penosamente de él.

La Tauromaquia, hoy tan asediada como aquel Madrid de 1937, por los "opresores taurinos modernos", debería tener en Madrid la cuna de la resistencia y el heroísmo que significa defender el toro íntegro y la búsqueda del toreo de verdad, el de jugarse los muslos y no el de firmar el cheque. San Isidro debiera ser un homenaje a Madrid, y la gran manifestación Taurina a nivel Mundial.

No quiero olvidarme de los toreros, en este recorrido comparado. En 1937 a los homenajes a la URSS y por ende a Madrid, se sumó un tercero, el de los heróicos hombres que para aquellas fuerzas políticas defendían su credo con su sangre, sin importarle su vida, todo por la libertad que ansiaban y que nadie podía arrebatarles, lo tenían claro: Libertad o muerte. En este Madrid taurino del siglo XXI, ojala pudieramos tener la misma visión de estos hombres que me enseñaron a admirar desde pequeño sus antecesores. Estos hombres, los toreros, quiero que cuando termine este San Isidro, haya que hacerles un homenaje por enseñarnos lo que es el toreo, la quietud, el echar la pata "p'alante" sin importarles el enemigo que tengan enfrente y no las fechas que tienen contratadas en otras ferias de, digamos, más "amable" acogida.

Termino diciendo que San Isidro pone guapa a Madrid, (aunque me gustaría que más, es cierto). Muchas gentes hablan de toros, aunque sea un recordatorio y de pasada. Madrid, Las Ventas, se convierte en un gran centro taurino, en una obra de arte en sí misma, bulliciosa, alegre, cabreada a veces a eso de las 21:30, para mi es un gran collage.

Un collage que si en 1937 se convirtió también Madrid para apoyar la causa de la URSS, en San Isidro 2015, debiera ser un fenómeno de transformación de esta Tauromaquia vilipendiada por oscuros personajes, y que la unión del Toro Íntegro con trapío (no kilos) que imponga y de miedo desde salida de chiqueros, encastado y difícil hasta que se le domine, con el Torero aguerrido, y la exigencia (no sinrazón estúpida de quien se cree sabedor de toros, ¡Qué tontería!), sea un acto de propaganda taurino, conocido mundialmente. Así sea, y Suerte a Todos.

martes, 21 de abril de 2015

BREVE APUNTE SEVILLA: Torrestrella, trámite carente de emoción


Permítaseme un breve apunte sobre la corrida de Torrestrella en la 8ª de abono de la Feria de Abril de Sevilla 2015.

Asistí a un espectáculo con algún matiz de cierto interés para mi como ese tercer toro de buenas primeras tandas en la muleta y puro trámite en el resto de la lidia, disposición de Ferrera, temple de Moral, y preocupación por la floja puesta en escena, dependiendo de lo que espero de él, de Iván Fandiño...y poco más más.

Pero lo que me llamó la atención es la floja, noblona, mal presentada y carente de emoción alguno corrida de Torrestrella. Yo tengo por corrida de toros esa que desde que comienza hasta que termina nos tienen con un nudo en la garganta o con el escalofrío que recorre el espinazo cuando vemos algo que nos emociona, (el aficionado sabe de que hablo). Los primeros tempos de la lidia son para aprender del toro, de sus reacciones, de su condición, y a partir de ahí los tercios, el suceso, el drama, la gloria, la emoción...Esa "trama" que el toro nos levanta del asiento en el encuentro con el caballo, con poder, empujando, queriendo ganar la pelea; Galope gallardo en banderillas, poniendo en apuros y el banderillero mostrando su valentía y maestría en el encuentro, ganándole la partida y asomándose al balcón en noble combate; faena de muleta, arrancándose con los riñones, humillando fiero, entregándose al torero que no le duda...nos emociona, nos angustia, nos invade el miedo y la euforia a la vez, emociones solo destinadas a sentirlas en una plaza de toros.

Esa es mi Tauromaquia, la que mantiene al espectador siempre metido, la que tiene como objetivo generar grandes dosis de sentimientos, un impacto emocional en contínua tensión que haga volver a presenciar este arte, este espectáculo único.

Ayer, los toros de Torrestrella, fueron todo lo contratrio. Un espectáculo ante el que mi respuesta emocional estuvo ausente. Esas corridas en las que se dan muchos pases ante una embestida fofa y noblona, de corte "técnico", que incluso puede ser brillante, pero puramente... normal.

Una corrida de toros no puede ser un trámite carente de emoción, y eso es lo que me transmitieron ayer los toros de Don Álvaro, (el de ahora). Y así, sin vibrar, sin encontrar la medida justa entre drama y gloria estética, no puedo considerar este espectáculo más allá de un mero trámite.

Imagen:
Toro de Torrestrella de la 8ª de Abono de la Feria de Abril de Sevilla. Foto: www.plazadetorosdelamaestranza.com

viernes, 20 de marzo de 2015

Sobre mi libertad, Don Julián López El Juli y Garcigrande


Creo sinceramente que hoy día se está llegando a un punto de no retorno en esa mediocre distinción que los medios se han encargado de hacer válida de "toristas" y "toreristas". Mi afición se basa en criterios propios, equivocados o no, pero firmemente arraigados en mi interior y en mis emociones.

Digo esto porque no me duelen prendas en decir que ayer en el quinto toro de la tarde vi a un señor torero, vi a un poderoso hombre que tiene en su mano ser el capitán general de la Tauromaquia, vi torear a Julian López El Juli, batirse como Zeus contra el Tifón, vi a un señor torero. Pero también vi una birria de corrida en cuanto a presencia, con dos toros con algo de bravura y seriedad en sus embestidas, como el primero y el quinto, (contra el que se batió Julián), y cuatro toros más con una nobleza excesiva para lo que yo, (solo yo, personalmente y en libertad de emociones y sin querer imponer mi afición a nadie), creo que es un toro bravo. La movilidad con nobleza no me vale, me vale el toro fiero y bravo que embista con los riñones que se quiera comer la muleta pero sabiendo que alguien la maneja, no que se mueva como el gato detrás de la madeja, eso no me vale, y ayer vi al menos 3 que fueron así, lo siento.

Por esto, mi libertad me lleva dar todo mi reconocimiento a Julián López El Juli por la tarde de ayer, mejor dicho, por la faena al quinto, para mí el mejor toro de la tarde por parecerese algo, no mucho más, a lo que yo considero un toro bravo, por trapío y seriedad de la embestida. Julián, para mi, mostró el mejor toreo de mando imponiéndose a viento y "marea" (negra). Interpretó el toreo como mejor se podía con ese toro y en esas circunstancias. Lo mostró sin reparos como si fuera el mejor contexto para realizar este arte llamado torero, y no era así. A él no le importó, hizo el toreó como si estuviera en Sevilla,( ¡uy, perdón!), como si estuviera en una agradable tarde de junio en cualquier plaza soleada. A Julián solo le importó el toreo, por eso  hizo meterme en la faena y reconocérselo. Estudió de forma autónoma cada tanda, dando una lección de interpretación constructiva del toreo; prestó atención al dominio, a la forma de interpretar su toreo, (hago un inciso aquí, ejerciendo mi libertad de emociones, he de decir también que no me gusta su forma de interpretar en toreo porque se basa más en el poder que en la composición, para mí, y el toreo creo que ha de tener una equivalencia entre los dos, seguimos), siempre creyó en él mismo en esa faena, en lo que es y en cómo quieren que acepten su discurso. Con todo esto decir que ayer Julián López El Juli, hizo que libremente y sin fanatismos (porque no los tengo), afloraran mis emociones y presenciara algo grande.

Por otra parte, ejerciendo mi libertad esa que no deja que el fanatismo me coaccione. He de decir que a Julián estos toros se le están empezando a quedar "pequeños". Creo sinceramente que debería dar un paso más y enfrentarse a todo tipo de encastes porque tiene capacidad más que de sobra para ello, como demostró ayer. El artista ha de seguir "sobreviviendo" para crear, pero no abaratar las miras y quedarse encasillado. Creo que Julián ha de probar y demostrar porqué es mejor que otros. Una vez logrado esto, su Tauromaquia adquirirá un valor entre todos los aficionados, y cobrará mayor ventaja frente a sus perseguidores en la zona alta de la tabla (permítaseme el símil futbolero), quienes no creo que quieran salir del circuito de los toros nobles y con movilidad, sin más y a veces, con menos.

Termino diciendo, apelando de nuevo a mi libertad de afición, que el toro que quiero no es el que vi ayer, ni por trapío ni comportamiento, pero no quiero imponer mis gustos, cada uno que se emocione con lo que quiera. Yo busco el toro fiero, no el corretón. Busco el toro que embista con los riñones, que deje clavadas las pezuñas de las patas (traseras), en la arena en cada arrancada, que se quiera comer la muleta pero sepa que alguien la maneja, que delante de él, esté un hombre que aguante firme esas embestidas. Quiero el toro que cuando se sienta podido se entregue al combate con nobleza pero no movilidad alocada cual becerro retozando en la dehesa. ¡No!. Soy libre de exigir toros, no animales nobles y móviles, como el segundo o el sexto de ayer, para mí meros utensilios que entregan su vida, no luchan por ella. Soy libre para pedir esto.

Como la demanda y la oferta es ilimitada, cada uno que se emocione con lo que quiera y critique lo que sienta. Yo digo libremente que ayer me emocioné con el toreo poderoso de El Juli en el quinto toro, y que la corrida me pareció excelsa de nobleza y movilidad, bochornosamente presentada, y por ello digo libremente, que para mi (salvando primero y quinto), fue una mala corrida. Ahora arrearme por donde queráis.

Imagen: El Juli con el quinto toro ayer en Valencia. Foto: Rullot para www.torosvalencia.com/

lunes, 2 de marzo de 2015

El enemigo de la Tauromaquia, está dentro

Es dentro de la misma Tauromaquia donde están los verdaderos enemigos de ésta. Tuve la ocasión de comprobarlo tristemente el pasado domingo cuando había quien se regocijaba en la crítica al, según ellos, "fracaso" de un evento como 6 sueños 1 torero el cual solo buscaba sumar por la variedad genética de las dehesas españolas. Un evento que sin apenas medios creo que ha tenido una difusión que nada tiene que envidiar a las realizadas por los que sí tienen esos medios, un trabajo realizado desde el cariño por personas que han dejado de lado su tiempo libre, horas de sueño, familia a veces, etc, para buscar la novedad en este mundo cada vez más enfermo de gloria disfrazada, de caretas, de serviles y ruines, que acechan como el carroñero que da vueltas en círculo sobre la presa. Los que se llenan la boca, además de con comilonas en fincas y despachos, con lo de que "hay que sumar", estaban esperando el mínimo momento a que algo que no es afín al sistema para "restar", ¿Para qué queremos antitaurinos y políticos?, el enemigo de la Tauromaquia está dentro.

Todo lo que no está relacionado con las empresas que mandan, con las figuras del toreo, con las ganaderías que, según ellos, son las buenas, todo lo demás es basura, y es el "enemigo". Y eso es por la resistencia mental a abrirse a la idiosincrasia que siempre ha caracterizado a la Tauromaquia. Es increíble cómo rechazan este tipo de eventos, cuando debería ser al revés, cuantas mayores opciones haya de elegir afición, más rica será la Fiesta de los Toros. La enemistad entre aficionados crece en la medida que aumentan las repulsas interesadas a todo lo que no sea allegado a los que mandan, al puñetero sistema taurino en el que nos han metido y donde algunos buscamos aire fresco en esta atmósfera cada vez más cargada.

Peligrosos, con carita de niño bueno, pero resentidos y humillados en privado por los poderosos, de vez en cuando les tiran alguna sobra y las recogen como el premio del amo, siempre a sus pies. Si pedís libertad, ésta no es la de cerrar carteles para no dejarnos ejercerla a nosotros, no es hacer que los que buscamos otro tipo de tauromaquia no podamos acudir a las plazas porque solo defendéis y solo programáis, un tipo de carteles. Eso no es la libertad que me han enseñado. Esa libertad me la han sesgado, y si intentamos programar algo como 6 sueños 1 torero, en vez de esperar al acecho a que hubiera un tercio de plaza, en vez de esa actitud ruin y antitaurina, lo que se debería haber hecho es animar, ayudar a promover, y no a intentar que esto acabe, como estáis haciendo.

Según vosotros, ¿Cual es la buena Tauromaquia?, ¿Deberíamos terminar con las corridas y eventos donde no se acartelaran figuras y ganaderías del encaste predominante?, ¿Os importa que quienes busquemos otra tauromaquia, además de la de figuras que también, (esa es la diferencia con vosotros), dejemos de acudir a las plazas?...La Tauromaquia necesita mucho más si queremos que sobreviva.

Estoy cansado, muy cansado, de que nos juzguen por las opciones que hemos elegido, por intentar que se abran carteles, por no cejar en el empeño de que no se muera la diversidad del toro bravo, y lo peor es que estos "grandes y buenos carroñeros taurinos", conocen el problema, pero han vendido su alma al "chuletón" al lado del poderoso, al la última silla en el rincón de la tercera fila del palco del tentadero en casa de...mientras quienes trabajan sin más medios que la ilusión, de las noches sin dormir, del estómago encogido porque todo salga bien, somos poco menos que criminales y pecadores de la blasfemia por decir "diversidad y apertura de carteles". Pero no olvidéis, vosotros "güenos afisionaos", que nosotros somos pecadores pero en el mismo sentido lo son los "avariciosos, envidiosos, los que buscan el enfrentamiento. los detractores, los murmuradores sin dar la cara, los soberbios, los necios que solo quieren una Tauromaquia, etc," parafraseando a una carta de San Pablo a los Romanos.

Termino diciendo que me siento orgulloso de saber que moriré taurinamente apoyando todo lo que sea defender la capacidad de elección, de apoyar al torero al que cierran la puerta en las narices sabedor, (y sabedores nosotros), de que a muchos de los que pisan 60 tardes los ruedos les darían sopas con hondas, de que dejaré de acudir a las plazas enfermas de triunfo cuando cumplan su sueño de abolir este tipo de festejos, y por dejar de lado a estos parásitos del poderoso con sus continuas declaraciones dañinas contra el débil, y me pregunto yo ¿Serían capaces de criticar al de arriba?..."¿Que dices?, espera ¿que vas a querer Gin-Tonic o Ron?, que paga Don...".

miércoles, 25 de febrero de 2015

¿Por qué dije sí a trabajar por 6 Sueños 1 Torero?

El próximo sábado 28, a las 17:30, tendrá lugar en Moralzarzal la novillada en la que Curro de la Casa se encerrará con seis novillos de diferentes encastes y ganaderías.

Desde el primer momento en que me plantearon pertenecer al equipo de su organización y promoción no dudé ni un momento en decir que sí.

Dije que sí porque creo que este proyecto innova al hacer partícipe al aficionado teniendo la oportunidad de elegir los novillos, participar en sorteos para ser asesor, ser uno más de la cuadrilla, etc. Porque se apuesta por los encastes que otros se están encargando de llevar en cortejo fúnebre a los libros de historia. Porque los precios de las entradas están acorde con el momento económico que vivimos. Porque los beneficios irán al fomento y defensa de la Tauromaquia..etc.

Creo sinceramente que los tiempos han de cambiar y que no podemos quedarnos en los años sesenta en los que la diversión de la sociedad estaba acotada: Toros, fútbol y poco más. Hoy día existen miles de ofertas de ocio: Teatros, cines, exposiciones, conciertos, salas de arte, eventos deportivos etc., incluso domésticos (Televisiones con cientos de canales, consolas, videojuegos, redes sociales e internet...). Por ello creo que la Tauromaquia debe ser un producto que haga cosas diferentes, sin salirse de su tradición y, por supuesto, del Toro. La imaginación, la creatividad, la sorpresa, ha de ser la norma. Eventos como 6 sueños 1 torero intenta, dentro de sus posibilidades, hacer crecer el interés de los aficionados y atraer a los que no lo son. Se trata de hacer ver que ir a los toros no solo es disfrutar de las dos horas de la corrida.

Desde la mañana de podrá torear de salón, (tanto jóvenes como mayores "Soñando el toreo" a las 12:00 h. ), en el ruedo de la plaza de Moralzarzal. Antes, a las 11:30 , los más pequeños podrán sentirse corredores de encierros a su medida. Más tarde a las 12:30, quienes estén interesados por los encastes más allá del predominante en todas las ferias, tienen la posibilidad de acudir a un Foro abierto sobre encastes (centrado en los que se lidiarán por la tarde), con los ganaderos y algún miembro de la Plataforma por la Diversidad de encastes. Tras ello, a las 13:00 comienza la Ruta de la tapa taurina por los establecimientos de Moralzarzal que han querido sumarse a la iniciativa. A las 17:30 la novillada en sí y luego al terminar, un Foro abierto con el torero para cambiar impresiones sobre las sensaciones que ha tenido delante de diferentes comportamientos, que son, o deberían ser, la riqueza y meta de un torero, sobreponerse a las dificultades, de los diferentes reacciones que cada casta ofrece, algo muy en desuso.



Lo dicho, innovación, creatividad y diversidad han hecho que me inmiscuya en este proyecto, y si me necesitaran en otros con el mismo objetivo, no dudaría ni un segundo en decir que sí.




miércoles, 18 de febrero de 2015

Sobre el Cartel que anunciará la temporada en Sevilla

El Cartel que anunciará la Temporada taurina de la Maestranza 2015, obra del artista sevillano Juan Fernández Lacomba, ha suscitado una gran polémica. Voy a dar mi humilde visión sobre ello, desde mi formación en Historia del Arte.

Considero que la idea puede ser buena por el hecho de aunar elementos de la lidia en un mismo cartel, hasta aquí. Mi opinión sobre el carácter estético es que se aleja del dibujo, tiene imperfecciones en el colorido, así como una muy mala técnica. Para mí, aún faltando el toro (como ocurre en el albero muchas tardes en Sevilla), al cuadro le hace falta el verdadero dibujo, no expresa nada, no tiene sentimiento, es inexpresiva, no se si intencionadamente por el artista, o por su incapacidad (cosa que no creo ni un segundo).

No entiendo como el artista no se ha auxiliado en todos los recursos estéticos que la Tauromaquia ofrece. No hay ritmo, los detalles son grotescos, la armonía general brilla por su ausencia ni siquiera podríamos escandalizarnos por un grosero realismo, porque no existe. Es de un aspecto infantil que escandaliza, la imagen que se da del arte de torear queda en malísimo lugar porque podría haber dado belleza, majestuosidad, vigor, ennoblecimiento del arte de la Tauromaquia, energía, o un valor que invite a entrar a la plaza, y no a la sorna.

Me parece, por convicción, que la pintura y la estética tienen mucho donde beber en la Tauromaquia, y un artista que ha sido elegido para ilustrar la temporada taurina en una plaza como la Maestranza de Sevilla, ha de ser capaz de mostrar la grandeza del Toreo y no degradarle por lo calculado, y lo peor, mal ejecutado.

No veo en ella ni la contraposición, a veces necesaria, entre "belleza" y "utilidad": Algo bello para nosotros, como puede ser una suerte de varas o una estocada, a veces no puede servir de atracción a otros públicos sin sensibilidad taurina. Podría entender que se hubiera optado por un arte moderno y que no fuera comprendido por nosotros, masa inculta, pero sigo sin intuir ni un atisbo de aquel surrealismo que anteponía lo argumental al deleite manual, o esa abstracción sin reglas pero con armonía y juego acertado de la línea y el color.

En fin, que a uno le duele la cursilería académica e infantil con la que se va a publicitar un arte tan sublime como es la Tauromaquia.

viernes, 13 de febrero de 2015

Sentimientos que necesito exteriorizar ante la FIT



Tristeza por una pérdida. Todo lo que está ocurriendo en la Tauromaquia lo identifico con la pérdida de la esperanza de ilusión por acudir a un tendido, por ver algo nuevo. Es la pérdida de las ganas por luchar por lo que creo. Salen los carteles y son un desengaño a todas las horas que dedico en ayudar a quien sea por defender la Tauromaquia. Trato de encontrar una expresión que encaje con mi sentimiento y no la encuentro, me detengo en esa búsqueda ante la nada. En estos momentos solo puedo vivir taurinamente de los recuerdos, apenas me interesa lo que ocurra en los ruedos, y duele, porque cuando amas algo tanto como yo lo hago hacia la Tauromaquia, les aseguro que duele.

Enfado por el agravio e invasión de mercaderes en los puestos de mando de la Tauromaquia. Siento como se comportan mal con los deseos de los toreros que no son figuras, como tratan injustamente a quien se lo gana, como les importa tan poco el campo bravo más allá de 6 ganaderías y de un mismo encaste, como les resbala que cada día que pasa queden menos animales de sangres que hicieron posible que ellos hoy estén recogiendo el dinero en la taquilla, sin importarles un ápice lo que ocurra en la dehesa. Digo en voz alta: ¡Estoy enfadado! porque habéis convertido la Tauromaquia en un mercado sin escrúpulo, sois los nuevos "brookers" del toro, no importa a quien haya que llevarse por delante con tal del dinero.

Miedo ante esta amenaza. Porque no es imaginaria, es muy real. Percibo el peligro de la muerte de la Fiesta por la monotonía. El público es volátil, el aficionado no. Si al público le pones un concierto, unos juegos infantiles, etc., a la hora de los toros, puede elegir, el aficionado lo tiene claro, se queda en los toros. Pero causa ansiedad cómo no se dan cuenta. Solo programan ferias pensando en el público, ese que te dará la espalda cuando se acabe el gin-tonic, ese que si se terminaq la Tauromaquia no lo sentirá más allá del "Pues habrá que buscarse otra cosa que hacer los dias de la Feria a esas horas", mientras el aficionado luchará hasta que sus fuerzas le permitan, esas que con carteles como las de Castellón y Valencia, le flaquean para acudir a la plaza "del público".

Vergüenza por pertenecer al mismo ámbito que los mercaderes de la Tauromaquia. Por sentirme degradado, vilipendiado, por no tenernos en cuenta a los que buscamos diversidad de ganaderías y toreros, ¿Es un delito?, para algunos parece que si. Reflexiono e identifico una situación en la que nos dan donde más nos duele, en nuestra autoestima taurina. Nos cierran las puertas de las plazas como bien dijo el empresario productor de "malas artes" en la presentación del FIN, perdón de la FIT. No sentimos como quien saluda a una persona y resulta ser otra, avergonzados. Sin capacidad de maniobra, resignados.

Esta reflexión no es un acto intelectual, sino sentimental. Tengo que exteriorizar lo que siento, sin disfraces, lo que han hecho con "mi pasión".

Hay interesados detrás de la careta de aficionados que tragan con este fango insalubre que son las ferias taurinas programadas por la FIT hasta ahora. Sigo asomado a la negrura de la nada, solo sujetado antes de caer en ella, por los recuerdos de aquello que fue la Tauromaquia plural, para toreros valientes sin miedo a enfrentarse a todo tipo de toros...y de compañeros.

martes, 27 de enero de 2015

Leandro, el retiro obligado del arte


Leandro anuncia su marcha. Un retiro según él "obligado", cansado por el silencio, por el olvido, que es lo peor que le puede pasar a un artista, otra cosa son los que se toman el toreo como mero negocio, pegar pases y pagar pasta. Se va Leandro, se va un artista, alguien con el toreo vivido intensamente cada vez que ha tenido oportunidad. Y este es mi pequeño homenaje.

Muchas veces decimos que el torero ha de encontrar la inspiración, y eso solo lo consiguen los que nacen con el toreo dentro, no tienen opción de elegir profesión, otros quizá si. Leandro pertenece a aquellos cuya manera de sintonizar con su interior es con un capote, o muleta, en las manos y con un toro delante. Esa es su Paz. El sistema corrupto taurino no lo ha dejando estar en Paz. El toreo se ha convertido en negocio, el arte ha pasado a "souvenir" de baja calidad auspiciados por masas embriagadas y elaborado por toreros valientes, sí, pero carentes de un mínimo de Arte, algo que si tiene Leandro.

El torero de Valladolid vivía, sentía, pensaba, toreaba a través de la inspiración que le contagiaba el saberse torero. En cualquier plaza que pisaba podía aparecer un motivo para crear arte, de contarnos una historia que se quedaría grabada en nuestra retina para después recordarla cuando estamos delante de un pegapases del montón, pero que torea 60 corridas al año, maldita sea.

El toro, ajeno a los despachos del Santo Oficio Empresarial, se queda sin otro artista al que ofrecer sus embestidas. Se queda sin poder haber inspirado a Leandro tan solo con haber estado encerrado en una de las, pocas, corridas que estuviera acartelado el vallisoletano.

Miro desde aquí a la Tauromaquia, y mi rostro se torna triste, me acongoja pensar en que poco a poco me voy a ir emocionando menos en una plaza de toros, porque para ver pases, carreras, celebraciones mirando a la grada.., quizá opte por el fútbol. El toreo es otra cosa ¡coño!. Toreros como Leandro, con el don del toreo, toreros que encuentran en su forma de torear el sentimiento, el Arte de la Tauromaquia, son menos preciados por su creatividad. Leandro, quizá no leas esto, es un simple blog, pero si te sirve de consuelo creo que con toreros como tú con ese alma, todavía existe esperanza, sinceridad y un toreo lleno de emoción. Ánimo y ojala, algún día, podamos despertar en otra realidad en la que encontremos a los verdaderos artistas que solo desean que la Tauromaquia mejore, solo así podremos hablar del Arte de Torear.

Imagen:
Montaje de dos fotos de Leandro en Madrid. Fotos: Juan Pelegrín para www.las-ventas.com

miércoles, 14 de enero de 2015

Julio Robles, el arte a media altura


Una conversación twitter con el amigo @Descabellos me ha llevado a escribir este post sobre el arte del toreo a media Altura. Tarea difícil pero que recordando a grandes maestros intentaré que sea amena, o por lo menos explicativa de lo que es para mi.

Los verdaderos maestros del toreo, desde antiguo, han atendido a las condiciones del toro para componer su toreo. Es inútil tener un solo tipo de toreo en la cabeza, el bueno será el que se adapte al toro que se tiene delante para así, conseguir estabilidad y coherencia en la composición. Permítanme acudir a mis conocimientos formativos en Historia del Arte y recordar el Canon Aureo, que fue un intento de codificar lo que se consideraban las proporciones más bellas. Para llegar al toreo a media altura con Arte, como han hecho grandes Figuras del toreo al toro que por su condición le cuesta humillar pero no embestir, habría que tener el don del empaque. Enganchar al toro delante y con la cintura, rematarlo atrás con relajo, sin hundir el cuerpo y sí sutilmente los riñones, que ese movimiento cadencioso sea armonía.

Hay quienes lo intentan pero las formas, llamémos rudas, que da el toreo que se ha impuesto hoy día y que dicen es de "poder", hacen que no logren esa armonía en la composición final. No sólo se trata de dar pases, jamás hay que olvidarse de imprimir a éstos forma. La forma de torear a media altura, si se hace correctamente, nos transmitirá un estado de ánimo de tranquilidad, de paz, calma,...arte. Es una sopresa, que hoy se da pocas veces, el saberse ante un toro sin la condición necesaria de la humillación y poder, pero que embiste a media altura. y que un artista, porque esto solo lo pueden hacer los llamados a ser artistas del toreo, nos emocione con el toreo a media altura.

Esto por ejemplo, lo experimentó como nadie Julio Robles, quien para mi, y lo pude ver en directo, fue un hombre que no podía sustituir su innata experiencia artística del toreo. Demostró que torear a media altura es más dificil de lo que parece, que el artista debía de tener una idea muy clara de lo que es esencial para dotar de empaque a ese toreo y de lo cerca que está de la linea del "no decir nada". Empaque, forma, cadencia, los abordaba al mismo tiempo, por lo que Robles, el maestro, se sentía seguro de sus intenciones y sabedor de que iba a dominar al toro a media altura. Andando, despacio, como ausente, cite, esbozo de pase al toro, giro sobre sus pies, ¡Puesta Julio!, y brotaba el arte fresco salmantino, ese que a todos nos dotaba de calma en los tendidos al Torear, con mayúsculas, Julio Robles a media altura.

Típico pase de Julio Robles a media altura. Foto: Arjona

viernes, 2 de enero de 2015

Para agnósticos taurinos ¿Qué es y para qué sirve el Arte de Torear?


Este escrito quisiera que sirviera para todas esas gentes 'agnósticas' en materia Taurina, se sintieran respondidas a la pregunta que se han hecho alguna vez de "¿Para qué fin, o para qué sirve el Arte de la Tauromaquia?". Mi intención es llegar a esas gentes y no a las violentas y antitaurinas, ya que su incapacidad, incultura y sin razón les impediría comprender una sola de las siguientes palabras.

De todos es sabido que el arte desempeña un papel importante en la vida de los hombres, la Tauromaquia también. El Arte de torear, como las artes plásticas, son un vehículo por el que el artista quiere llegar y transmitir al público algo a través de su obra. La diferencia con las artes plásticas es que el Toreo es un arte escénica, es decir, el mensaje debe captarse mientras se ejecuta la obra. En la pintura, escultura, etc, el mensaje permanece "inmóvil" en el cuadro o en la figura, en el edificio, si se trata de arquitectura, etc, y no por ello serán más importantes que la Tauromaquia, si no que perduran más en el tiempo. El toreo es efímero, pero arte en si mismo.

Explicado este punto. Decir que el arte de torear entra dentro de las manifestaciones artísticas de nuestro país, (y por suerte el de otros muchos: Francia, Portugal, México, Venezuela, Perú, Colombia...incluso hubo plaza en Tánger). La Tauromaquia, quieran o no quieran, habrá servido para que muchos artistas, toreros, ganaderos, banderilleros dejen huella por su paso por la tierra, y a nosotros, espectadores y aficionados, nos ha servido, para distraernos, olvidarnos de los problemas cotidianos y admirar un animal poderoso que permite un juego con la muerte. Simplemente sublime.

El contacto con el arte de torear, con el toro, con la naturaleza, con la literatura, con la música, con la pintura y escultura, que giran al rededor de él, también proporciona una cultura muy amplia. Por eso, no entiendo la sin razón de no conocerlo bajo ningún concepto ( y menos la de querer abolirlo), y animo a los que simplemente son agnósticos a que se acerquen a este arte. Se pueden vivir sensaciones únicas, aprender cosas que se han ido alejando de la sociedad como geografía, ecología, historia, hasta últimamente de ¡moda!. Acercarte a la Tauromaquia te permitirán saber como era la sociedad de otros siglos en España y América, pues este, el arte de Torear, va ligado al pueblo y a sus costumbres a lo largo de la historia. La evolución del toreo ha ido ligada siempre a la de los hombres, con sus gustos y sus pasiones.

Una de las cosas que nos enseñaron en la carrera desde el minuto uno, es a saber que, el arte también es didáctico. Así por ejemplo, en la Edad Media, las esculturas, los frisos, las pinturas, las vidrieras, etc, de las iglesias y Catedrales servían para que el pueblo llano, generalmente analfabeto, conociera los pasajes de la Biblia y los evangelios. La Tauromaquia, aunque no lo crean, también enseña: Normas de comportamiento, el pedir permiso a la presidencia (por ejemplo), todo tiene un orden. Respeto a "los mayores", el porqué va antes un torero que el otro, el turno de quites,...Es obvio que dentro de la Tauromaquia existe sangre, pero si se va dispuesto a aprender y no solo en su búsqueda, como hacen paradójicamente los enfermos antitaurinos, estaremos ante un arte único.

Me gustaría que aprendieran a disfrutar del Arte de Torear, incluso hay quien se ha atrevido a realizarlo y no solo a observarlo,porque puede proporcionar momentos apasionantes, fascinantes. Animo a todos esos desconocedores, (insisto, no antitaurinos violentos, sin capacidad estética), a desarrollar su capacidad, a despertar su sensibilidad ante una verónica, a admirar a esa Fuerza de la Naturaleza que es el Toro Bravo, su majestuosidad, su combate y superación, animo a todos ellos porque un arte como la Tauromaquia, te hace más humano, y menos animal.


Imagen:
Derechazo imponente de Diego Urdiales en Bilbao. Foto: www.diegourdiales.com
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