lunes, 28 de julio de 2014

La imagen de Fernando Cuadri en Valencia...la emoción


Escribo desde la distancia que da no haber presenciado en directo la corrida de Cuadri, (permítanme que no ponga lo de Hijos de D. Celestino Cuadri Vides, porque creo que a estas alturas, con Cuadri, basta), y ya estoy enterado por aficionados de al lado de mi localidad en el tendido del twitter, y por vídeos de los medios taurinos.

Una gran tarde, según todos, aunque a algunos les cueste reconocerlo anteponiendo en los titulares al torero, una gran tarde de toros. Tras ese paseo por el tendido del twitter, y por los vídeos me topo con una foto, de ALBERTO DE JESÚS, que me ha emocionado, por ello tengo que explicar aquí lo que significa para mi.

Un toro bravo evoca emociones de muy diversos matices tanto al que crea como al que contempla, el éxtasis al que está frente al él, y admiración y asombro al que lo presencia.

Si de algo me alegro por esta ganadería es porque la emoción con este toro no es repentina, me explico. Me enseñaron en Teoría del Arte (Filosofía), que una de las emociones del arte es el resultado de una espera, de un deseo. Cuando vamos a contemplar un cuadro, un monumento, a escuchar una ópera, a ver una obra de teatro, y sobretodo una corrida de toros, la espera es ya, a menudo, una emoción en sí misma. Con los toros de Cuadri esto es lo que ocurre cada vez que se anuncian. La emoción con ellos nació en mí y se instaló progresivamente porque es especial, es una ganadería con las complicaciones que da ser un hierro que apuesta por el encaste único (como Miura, Barcial, Galache,  etc..) y por ello, cuando salta al ruedo un toro como "Tramposo" la emoción se modifica, se hace más profunda frente a ese animal que nos descubre detalles de la casta que gira alrededor de esta casa ganadera.

Un toro bravo suscita en sí emociones particularmente intensas: angustia, tormento, excitación, concentración en el que está delante, miedo, alegría...y eso, cuando sale un toro bravo en Cuadri me produce una emoción particular y liberadora de esperanzas frente a la monotonía atrincherada en la Fiesta, de ahí el papel tan importante que desempeña al ser unos de los motores de mi afición.

He dejado para lo último hablar de "la foto". Ella muestra el momento en que un gran aficionado, Jesús Valencia al que todos conocemos como @chatino en nuestro "tendido", se acerca a saludar a Fernando Cuadri, y la plaza estalla en una sonora afición, según me cuenta Manuel Tierno( ‏@93Tierno) , provocada por @TendidoJoven . Pues bien, algunas emociones que se experimentan en la Tauromaquia son emociones por fusión con los estados afectivos con otras personas. Y los que en algún momento hemos conocido y entablado conversación con Fernando Cuadri, no podemos más que  emocionarnos ante esa imagen, participar de esa alegría y sentir el merecido reconocimiento, porque las emociones del que ha ofrecido su vida a la cría del toro bravo, al que lucha por mantener un encaste, son seguramente más completas, profundas y duraderas que las de todos nosotros.

Enhorabuena, ganaderos.


Imagen:

Fernando Cuadri recogiendo la ovación en Valencia. Foto: ALBERTO DE JESÚS - Mundotoro.com

viernes, 25 de julio de 2014

Explicación frente a los ataques y tópicos de cierta afición

Ante los continuos "ataques" de cierto sector de aficionados repletos de tópicos tras las críticas a corridas donde el trapío del toro ha brillado por su ausencia y sobre el toreo, cada vez más vulgar, al hilo y con menos canon de la historia, me veo (y no tenía porqué), en la obligación de salir en defensa de los aficionados que consideramos que la Tauromaquia es otra. (Se que no es el sentido de este blog, pido disculpas a los lectores que buscan eso, solo decirles que es una excepción)

1.En cuanto a trapío. No exijo el toro grande, con kilos, aunque lo admito si esa es su conformación ósea y lo permite. Exijo un toro con trapío y con las hechuras propias de su encaste, pero con cara, las defensas íntegras, fuerte y rematado. No por que sea una plaza de segunda se puede admitir el toro con defensas cortas, sin remate ni la integridad y conformación que la seriedad de la Tauromaquia requiere.

2. Otro tópico, cutre donde los haya que utilizan los "taurinos" para atacar. "No os gusta porque es Domecq". Falso. Jamás he "odiado" el encaste Parladé, es más, he visto grandísimos toros, muchos, de ese encaste. Aunque si he de decir que también he visto muchos que representan todo lo contrario de lo que debe ser un toro de lidia para mí (y de los otros encastes también, porqué no). Lo que si repruebo es la forma con que ciertos ganaderos de ese encaste han seleccionado hacia la nobleza, exigidos tal vez por las figuras y la nueva forma de concebir el toreo: la de muchos pases, muchísimos, da igual la composición y cargar la suerte.

Dentro de este punto cabría decir que la proliferación, casi llegando al total, del encaste Domecq en los festejos, en las ferias, hace que defienda a capa y espada los demás encastes, y quiera ver a esos que llaman "maestros" si de verdad están capacitados para serlo, sabiendo solventar los problemas y las embestidas de estos encastes. Pero la defensa de esas sangres, no quiere decir que sea un ataque y derribo de la sangre Domecq, pero si una demanda para que abran cuotas en las ferias.

3. El toreo. Otro tópico de los taurinos es comparar diestros con otros. Yo critico que hoy día se toree al hilo, de perfil, escondiendo la pierna y así, olvidándose de cargar la suerte. Por eso es un toreo que no me transmite, que deja de interesarme y como tal, lo critico y lo digo. Es más, no entiendo como "reputados" profesionales: toreros, periodistas, ganaderos...jalean y exaltan esta forma de torear, cuando ellos mismos saben que no es la correcta, que la Tauromaquia es mucho más difícil. Si difícil, porque otra cosa que critico es que ante el toro cada vez más noble, y el toreo cada vez más en redondo y sin ceñimiento, la sensación que se transmite es de facilidad, y eso es lo peor que le puede pasar a esta, nuestra Fiesta.

Seguiré defendiendo una Tauromaquia que hoy por hoy creo que está abocada al fracaso como tal, que va directa a convertirse en mero espectáculo dejando atrás el "misterio",  con un toro cada vez más mermado tanto físicamente como en bravura.

Y los tópicos de los taurinos, pues es una consecuencia más de la decadencia, ser "Taurino" es mucho más que ser un fanático de toreros y ciertas ganaderías, eso es menudencia.

A ti, querido Bajatú y Te Pones

miércoles, 23 de julio de 2014

El toreo de Padilla, no es el válido...no podemos caer en el error


Se que este va a ser un escrito "políticotaurinamente incorrecto" pero lo asumo. Lo será porque habla sobre alguien que se ha convertido (mejor, le han convertido) en intocable, como por encima del bien y del mal, alguien que nos dio una lección de superación, que nos hizo ver que en la vida, con lucha y sacrificio, casi todo es alcanzable, alguien al que admiro como persona, pero que como torero...para mí fue artista, pero de otro tipo de arte, y así lo dijimos aquí, y al que erróneamente llaman "Maestro". Hablamos de Juan José Padilla, del torero.

Estamos en plena crisis del arte de la Tauromaquia de cara a la sociedad. Ésta se refugia, porqué no decirlo, en festejos triunfales y festeros, donde se dan rienda sueltas a emociones báquicas primando el exaltamiento de estereotipos que se han encargado, primorosamente bien por cierto, de elevar los medios taurinos, ciertos medios, a los que por otra parte les viene muy bien.

Cierto es que esa Tauromaquia atrae (o atrae la fiesta en las gradas, no me queda claro), pero hasta el refugio de esos festejos, la persigue y la acosa el arte de torear vulgar. El máximo exponente de ello hoy día es Juan José Padilla, recordemos, el torero. No es una Tauromaquia del hombre sencillo y con ganas de comerse el mundo, como en su día lo fue Benitez, El Cordobés, sino del que ha entrado en carteles a los que no estaba acostumbrado, a tener que torear toros que necesitan de arte, de empaque, de toreo, y a los que Juan José Padilla, el torero, cada día vemos como no está dotado de ese don para realizarlo.

Como hemos dicho, ese arte vulgar, no siempre merece desaprobación, tiene sus aciertos, y tanto más cuando a esas masas embriagadas de peñas y banderas piratas, les acerca al toreo más canónico de los otros compañeros de cartel. El gran pecado del toreo vulgar  no es que pueda errar, en la Tauromaquia yerran también los toreros con arte y canónicos, como arte que es, y por mucho que no lo crean los seguidores acérrimos de ciertos toreros. El gran pecado de ese toreo es que ese público festero, llega a creer que es el toreo válido, que esos pases sin sentido, pases y más pases, solo pases, es el toreo por el que tantos otros toreros no torean, cuando es totalmente al revés, los que no torean, intentan hacer el toreo, no dar pases.

La Tauromaquia es un arte popular, pero me lamento cada día de las perspectivas de un futuro en que el toreo vaya pereciendo bajo ese tipo de acontecimientos, donde la fiesta, los cánticos, las banderas, los programas radiofónicos donde se ensalza erróneamente a un "Maestro", cuando no lo es, etc., que toda esa parafernalia hayan servido de instrumento para terminar convirtiendo la Tauromaquia en una mediocridad , y encima presuntuosa.

Foto:

Padilla en su "feudo", Pamplona. Foto: Abc

lunes, 21 de julio de 2014

Mont de Marsan, Victorino, Miura, seis titanes: La emoción


Tras el fin de semana taurino vivido en la localidad francesa de Mont de Marsan y que hemos podido disfrutar gracias a Canal + (todo un acierto), me queda hablar de las emociones...

Una vez más me ha quedado claro que las emociones son íntimas, internas y personales. Una vez más los toros de Victorino Martín y Miura, y los toreros que se apuntan a estas corridas, me han dejado claro que lo que importa es el Valor, lo que significa la Tauromaquia, y en menor medida las formas en sí mismas. Queda claro que torear es comunicar el valor de una vida enfrentada a una fuerza de la naturaleza como es el toro bravo, y lo realizado frente al ella.

Corridas así son necesarias para mantener vivo el sentido del arte de la Tauromaquia, por eso son "vanguardia". Se le da el mismo valor a la forma y al contenido, ya que todo lo que se haga frente a estos toros cobra sentido, y es valorado. Es un arte, podríamos decir, que de "carácter social" ya que, cualquier espectador que presencie por primera vez una corrida como la de Miura de ayer, o la de Victorino del sábado, no quedará indiferente y tendrá en cuenta cómo tres hombres (seis en este caso), se han jugado la vida frente a toros fieros, y eso al menos, hará que cobre sentido todo lo que les habían explicado anteriormente, durante años, siglos, que representa un TORERO.

La Tauromaquia es una obra de arte orgánica, y como tal, debe apelar a la emoción primigenia del miedo. Una vez superada y valorado todo lo que se hará frente al toro, el espectador, sin quererlo recoge en su interior la libertad de esa emoción única y personal: no pudiendo evitar saltar de la silla, o cuando su cuerpo se estremece, o cuando los ojos brillan con placer, e incluso pueden hacer saltar las lágrimas, en definitiva, el toro, el torero, el miedo, la emoción...hacen abandonar la condición ordinaria de un ser humano y sentirse dentro del ruedo, llegando casi a tocar el oro de la chaquetilla y el pelo del toro.


Foto:
Rafaelillo frente a su primer Miura en Mont de Marsan. Imagen: Roland Costedoat para aplausos.es

viernes, 18 de julio de 2014

Crítica sobre la vuelta de El Soro. El toreo se devalúa


Puede que sea muy criticado por esto que voy a escribir a continuación, pero como mi verdadera pasión es el arte de la Tauromaquia, quiero expresarlo y no lo puedo evitar.
Se ha anunciado la vuelta de Vicente Ruiz "El Soro" para el próximo 17 de agosto en el coso valenciano de Xátiva.

Pues bien, no niego la felicidad que puede sentir un hombre que ha luchado contra sus lesiones y por fin puede verse haciendo de nuevo el paseíllo, es más, me alegro por ese hombre, y la felicidad que sentirá ese día. Pero por lo que no me puedo alegrar es por el sentido del Arte de Torear, me explico.

Para ser artista de la Tauromaquia se ha de estar en plenas facultades, o eso creía hasta ahora. Es el único arte que se crea con un lienzo llamado muerte, es un arte de combate, de fuerza y vigor, y Vicente, no parece estar en sus mejores condiciones para ser la imagen de ello. Creo que se devalúa esta emocionante Fiesta.

El verdadero artista del toreo, es aquel que expresa lo que siente y desea transmitir, no lo que "puede" o lo que sus condiciones física le permiten.

No se puede tomar la Tauromaquia, el arte de torear, como un paseo. Se debe dar imagen que esto solo lo pueden hacer superhombres, en plenas facultades tanto físicas como de aptitud, talento y genialidad, y El Soro, muy a mi pesar, está a menos del 20% en varias de esas facultades en estos momentos.

El artista del toreo solo tiene derecho, y aunque suene duro decirlo, a pisar el ruedo de una plaza de toros y exhibir su arte frente al público cuando está plenamente preparado, que pueda dominar al toro fiero, y solventar las dificultades que plantea. Porque quien se enfunda el traje de oro, y esa es su grandeza, está preparado a morir en él. Si las condiciones del torero están intactas, podrá realizar su toreo mejor o peor, pero se entregará de manera completa dando lo mejor de su intelecto y su físico, por ello, frente al toro se dará una imagen digna de la Tauromaquia.

No podemos dar una imagen de cara al exterior de pasatiempo, y Vicente se podía quitar el gusanillo en tentaderos, en privado, y no tratar de hacer lo que sabemos es imposible. Si sale el toro bravo, con fiereza, casta y movilidad, ¿Qué será de Vicente?, ¿Está preparado físicamente para ese reto?...

Permítanme recordar un proverbio de la filosofía samurai, tan lejos pero tan cerca de la Tauromaquia como nos enseñó Antonio Corbacho:
"No hay peligro para el preparado".
Foto:
Vicente Ruiz "El Soro", durante una preparación frente a un eral...que no un toro. Foto:  JOSÉ CUÉLLAR para elmundo.es

lunes, 14 de julio de 2014

Pepe Moral, un soplo de aire fresco


Algo me decía que podía ocurrir, algo dentro de mí confiaba en que si un toro medio embestía, lo iba a dar todo, y así fue. El sábado Pepe Moral fue un soplo de aire fresco, otro más, y con su arte se convirtió en el baluarte de todos esos toreros modestos que no cejan en su empeño, que entrenan cada día como si torearan al día siguiente, tan solo soñando con una oportunidad.

Esos toreros no se limitan a consumir la Tauromaquia, sino que, aún sin contratos, la crean, la sueñan en torero de pies a la cabeza, movíendose por ese "subsuelo" de las ilusiones. Excluidos de esa selecta burguesía que han creado las empresas y el mercantilismo taurino, los artistas del toreo modestos entrenan, anhelan, moldean, esperan, sueñan, entrenan, torean...pero siguen siendo toreros porque lo eligieron con libertad, sin coacción. Solo importa su necesidad de torear, aunque sea en un modesto parque de una olvidada ciudad a unos pitones empujados por unos brazos amigos.

Pepe Moral el sábado fue un soplo de aire fresco, y todos lo que creemos en este arte, empujábamos al Fuente Ymbro desde nuestras casas, desde los tendidos (que por otra parte, falta le hacía al animal). Dejó patente que esos sueños se pueden hacer libertad y lo bueno que se le vio es que, al no estar viciado, dejó fluir su arte con total libertad de inspiración, de creación, de ejecución, de composición y lo grato fue que toreaba libre, sin el toreo que necesitan "los fans", sin tener que producir toreo para ese taurinismo capaz de transformar la Tauromaquia y su obra de arte en dinero.

Pepe Moral fue la vanguardia de esos artistas humildes, entusiastas, esas gentes del arte "en bruto", que cuando tienen la más mínima oportunidad, insuflan un verdadero soplo de aire fresco en el mundo del toro.

Así fue siempre, en las Tauromaquias primitivas, donde el arte estaba vivo por la continua regeneración de toreros. Hace falta abrir carteles, que corra el "río" taurino, que no se conviertan en aguas estancadas, porque están empezando a desprender un olor, que en vez de acercar...repele.

Foto:
Pepe Moral, arte en un remate. Foto: Javier Arroyo para : aplausos.es 

viernes, 11 de julio de 2014

Apunte 4ª de San Fermín: Finito, Velázquez...la desgana del artista palatino


Según iba pasando la faena del primer toro de la tarde, Finito de Córdoba me iba recordando a la época que, tras estudiar su vida, Velázquez fue nombrado pintor de cámara de Felipe IV, me explico.

Finito es indudable que es artista, como lo fue Velázquez en otro campo artístico como es la pintura. El maestro sevillano siempre deseó formar parte de la nobleza, y según plantea Ortega y Gasset, cuando el pintor fue nombrado pintor de cámara del rey Felipe IV, su vida "ofrece al contemplador un radical equívoco: no se sabe si es la vida de un pintor o la de un palatino". Pues bien, Finito dejó patente que entre unos y otros le hemos ofrecido esa "vida palatina" que da el consentirle todo porque "es el Fino, y oye, para bien y para mal, te guste o no te guste, es el Fino"...

Pues bien, el Fino, ayer no quiso ver a un toro con toda la barba, y que encima tomó los engaños con poder, sin extraños y que parecía tener posibilidades de faena, pero es aquí, donde sentimos, no su indolencia y parsimonia, sino más bien una deserción, valiente y "Finita" (de Córdoba), pero una deserción del arte de Torear.

Que deje carteles de toros en los remates, qué realice faenas de alto contenido artístico frente a toros a modo, tanto por fuera como por dentro, no puede ser consecuencia para justificar la desgana creadora del torero catalán

Si se es artista hay que serlo con todas las consecuencias, (y valga esto para todos los toreros). El toro, por trapío, no puede generar descontento, ni un sentido antecedente de frustración, y más como ayer, cuando el toro primero no hizo nada extraño, es más, recuerdo que tomó las telas humillado y con codicia en el comienzo por bajo de Finito.

Creo que crear falsos dioses por encima del bien y del mal o artistas "palatinos" acomodados, no es bueno, porque llegamos al punto, como ayer con Finito de Córdoba, que habrá que estar a expensas de la simpatía o empatía con que el artista encare la tarde, con la intensidad o desgana que acuda al encuentro con el toro... y al igual que a Velazquez le llegó a faltar el deseo de pintar cuando se sintió acomodado en la nobleza, al torero se le notará mucho más porque su obra se hace en directo, ante 15.000 personas y frente a un toro que si además embiste por derecho, (como ayer), puede convertir de "artista palatino" a "vago artesano", en un santiamén.

Lo demás, un gran toro el 4º, (que también cayó en manos de Finito,y algo más entonado dejó irse las orejas), El Juli, muy capaz y valeroso pero toreando de cara al tendido que tenía enfrente, festero ellos y festero él y Talavante, buenos momentos al natural.

Imagen:
Montaje con Finito de Córdoba ayer en Pamplona Foto: Maite H. Mateo para sanfermin.com  y Autorretrato de Velázquez


jueves, 10 de julio de 2014

Breve apunte 3ª de San Fermín: Victoriano del Río,restaurador y conservador

Con corridas como la de ayer de Victoriano del Rio se conserva y enriquece nuestro patrimonio para el presente y las generaciones futuras. Hubo cuatro toros 2,3,4,5 con matices, pero que mantuvieron el interés de la tarde. El segundo por encastado, (a mí es el que me gustó y no como se empeñaron en decir por TV, con genio), el tercero también, el cuarto noble y con las orejas cortadas, y el quinto que aunó bravura y casta en la muleta, pero que apenas ofreció pelea en Varas.

Pero, ¿Por qué digo que con toros así se conserva el presente y a las generaciones futuras?, porque cuando sale el toro con trapío, y con poder la Fiesta es eterna, por muy frágil que parezca.

Victoriano ha sabido poner de acuerdo a aficionados a los que les interesa el toro, y a quienes buscan la emoción con el torero. Y como ganadero no ha sabido trabajar mejor para lograrlo, búsqueda de la casta, fuerte, pero con la nobleza como estrato superior. La ganadería tiene esa seguridad de poder "echar mano" de lo que se carezca en ese momento, los que la conocen me dicen que con unos espacios acondicionados para la perfecta conservación y manipulación del toro, la contemplación y estudio, y sobretodo medios humanos y técnicos para prolongar la vida del toro, que en definitiva es la de la Tauromaquia.

El concepto de casta, fiereza y bravura es el que debemos comunicar y es una de las razones de ser de una ganadería, o mejor dicho, debiera. Ayer en Pamplona vimos como esto llegaba a los tendidos y a través de las televisiones, otras tardes desgraciadamente, no llegan.

Por ello vaya mi apunte de hoy a la figura de Victoriano del Río, podríamos llamarle "restaurador y conservador". El primero porque vela por la conservación del material para la obra de arte, el toro, su bravura y de su mejor presentación. Y conservador porque a través del conocimiento de su ganadería, establece los criterios necesarios para conservar en nosotros la esperanza de un futuro del toro bravo y encastado.

De los toreros, solo destacar la disposición de Fandiño, al que para mí le faltó rotundidad para llenarme, las ganas de Del Álamo, que superaron a la templanza y se vio desbordado, y Padilla, ejemplo de superación, pero que hoy...quita huecos a toreros con más condiciones que él y que están en casa.

Foto:
Vuelta al ruedo del quinto de Victoriano del Río "Español" en San Fermín 2014. Foto: Javier Arroyo para www.aplausos.es

miércoles, 9 de julio de 2014

Breve apunte 2º de San Fermín: El artista decadente: Uceda Leal


El apunte sobre la segunda corrida de San Fermín 2014, la de Dolores Aguirre, viene dado sobre la sensación preocupante y que me llenó de tristeza, de estar presenciando la decadencia de un artista. Ese artista elegido que nos cautivó antaño por momentos con una excelsa mano izquierda, y con una espada digna del Cantar de Roldán...ese artista es Uceda Leal.

Aristóteles escribía allá por el siglo IV a.C., que "La creación artísitica nace de un impulso formativo y de la necesidad de expresión emocional. El objeto del arte no es el de representar la apariencia exterior de las cosas, sino la esencia misma de ellas...". Desde hace algún tiempo a esta parte, a Uceda se le ve apático, incómodo delante de la cara del toro, como en conflicto con su interior y se nota en los ruedos.

El artista, generalmente, expresa en su toreo el momento en que vive, y creo que artísiticamente Uceda Leal está en decadencia. Lo demostró con su toro primero de ayer, que sin sitio sin apuesta ,bajo mi punto de vista, nos hizo ver a un animal imposible cuando éste se empeñaba en embestir, pero el madrileño no podía soportar esas arrancadas, no se encontraba con el toreo...en el cuarto, un prenda, es cierto, se le vio carente de recursos para enfrentarse al malo, para doblarse por la cara...Esto hizo plantearme que la decadencia de este artista no lo es por el toro que tenga delante, lo es por todo. En San isidro también lo vimos a la deriva, apático...

No se tome "decandencia", en sentido peyorativo, sino decadencia en cuanto a que esa actitud denota una inseguridad estilísita delante del toro, una incertidumbre acerca del carácter y arte de Jose Ignacio. En su toreo, en estos momentos, nada parece ser innato artísiticamente.

El artista decadente tiene que ver con el declive pero también con su rejuvenecimiento, por lo que puede considerarse un punto positivo en cuanto a que ese conflicto que denota delante del toro se escinda de lo que aparentemente lo debilita y que mirándose en su interior, descubra nuevas posibilidades artísticas, que seguro, Uceda Leal, las tiene más que de sobra.

Foto:
Uceda Leal antes de emprender el paseíllo. Por Maite H. Mateo para www.sanfermin.com

martes, 8 de julio de 2014

Breve apunte sobre la 1º de San Fermín. Torrestrellas y el toreo de trámite


Últimamente me está dando la sensación de que saltan al ruedo toros con más posibilidades de lo que los espadas nos muestran, o son capaces de mostrarnos.
Vemos como los toros corretean detrás de las telas, y cómo el diestro acompaña la embestida sin composición; vemos cómo esas arrancadas se van diluyendo entre pases perfileros, sin apuesta...y es que la Tauromaquia es un arte compartido entre toro y hombre, y los dos deben poner de su parte.

Una obra de arte taurina es un modelo de organización, es dar una forma a la propuesta fiera del toro, y si este da la más mínima oportunidad (algo raro en estos tiempos), que el torero interactúe con todos sus medios en la propuesta que le ofrece el animal.
Las arrancadas del toro son un "juego mortal" que precisa la participación del torero, de su inteligencia y arrojo, y no de pecar de funcionariado, la Tauromaquia y el toro necesita de que el torero apueste para incluso para existir.

Como digo, cada día presencio más como hay toros con posibilidades frente a toreros mecánicos, obras carentes de esencia que realizan "faenas objeto", sin alma y me provocan ese extraño sentimiento de estar presenciando un mero trámite.

Todo esto viene porque, seguro erróneamente por mi parte, ayer me pareció que algunos de los Torrestrellas ofrecieron posibilidades y solo Abellán con su disposición pero sin apreturas (quizá porque llegó lesionado tras una mala decisión por torear) y cierto gusto con el capote por momentos, los detalles de lidiador de Ferrera con un pase por bajo con el capote simplemente sublime, dijeron algo. Luque dio pases, mucho pases...y más pases...

Y es que como decía aquel "si no lo pone el toro, lo tiene que poner el torero"...porque queridos y pacientes lectores, a mi entender, no hay arte sin apuesta y la Tauromaquia es una filosofía viva, en la que el torero debe aportar la esencia, porque para trámites ya está el saludo al presidente.

Foto:
Daniel Luque con el sexto. Imagen: Emilio Méndez para www.cultoro.com

miércoles, 2 de julio de 2014

Arte de torear puro frente al Arte de torear rentable


Siguiendo el consejo de una amiga, ella sabe quien es, me he puesto a escribir sobre el momento de la Fiesta de los toros, del Arte de torear y de los cambios que está sufriendo.

La sociedad, con respecto a la Fiesta de los toros es indudable que ha cambiado. No hablo del sentimiento animalista y de la "destaurinización", hablo de que hoy día La Tauromaquia ha dejado de ser un arte en el que se encierra un misterio tan grande como la muerte, para ser rentable. Eso es lo que importa. Hoy no se considera una tarde de toros buena porque se hayan lidiado entre cuatro y seis ejemplares fieros y encastados, no se considera sensacional porque a esos toros les hayan plantado cara tres toreros que tras mandar sobre ellos y que tras templar sus acometidas hayan recetado quince o veinte pases (no más), cargando la suerte, rematando atrás con el brazo y la cintura, no...hoy una tarde de toros se considera grande si se llena la plaza, porque si hay media entrada, ya no es buena tarde. Se ha llegado al punto de que se trata de una cuestión de cantidad, no de calidad.

Toda la vida ha existido el artista comercial, el que olvida los cánones del toreo puro, el que acompaña una embestida cada vez más noble de salida, el que solo le importa hacer mella en el tendido con alardes populacheros, risas, gritos,...pero se olvida del verdadero arte de torear.

No soy quien, Dios me libre, para dar lecciones porque yo las seguiré tomando durante toda mi vida ya que soy el eterno alumno de la Tauromaquia, pero si me gustaría explicar brevemente que a esos públicos también se les podría enseñar el verdadero toreo.

Ese toreo en que se da el medio pecho, impasible, el que en ningún momento la acometida del toro pueda ser corregida si no es embarcándole adelante. Que cuando se le haya embarcado se ciña la cintura cargándola en la pierna de apoyo, con un valor gestual perceptible a primera vista, y que con el giro de esa cintura y de la muñeca se remate enroscado al animal alrededor del cuerpo. Ese toreo es el que puede dar origen a todo un mundo. (La foto que ilustra este post de Diego Urdiales es un claro ejemplo).

Para el público no aficionado pero que acude a la plaza en los días de Fiesta, puede resultar dificil entender la importancia de ese toreo esencial, no el de dar el pase de perfil y en linea rematando para afuera, por ello los toreros tienen que hacer un esfuerzo por enseñarlo porque el toreo es el arte del pueblo, pero no convertirlo en simple entretenimiento comercial, para eso ya está Sálvame.

Foto:
Diego Urdiales en el pasado San Isidro con un toro de Adolfo Martín, la perfección del toreo. Imagen: Miguel Pérez Arados

martes, 1 de julio de 2014

Indignación por el exceso de Triunfalismo de la empresa de Burgos

Muestro mi enfado, mi contrariedad, mi desánimo, mi irritación...por un tweet de la empresa que gestiona la plaza de toros de Burgos que decía esto:

¿Cómo alguien puede llevar el exceso de triunfalismo a estos extremos?, ¿Cómo alguien que dice llamarse aficionado y amar la Fiesta de los toros, puede sentenciar de esta forma tras un espectáculo amable donde el toro importaba poco y las orejas mucho?, ¿Qué pueden pensar Antonio Ferrera y Javier Castaño tras su heróica tarde del año pasado en Gijón con toros de la Quinta?, ¿Qué puede pensar el público que presenció el arrojo de Miguel Abellán (ayer actuaba también), Paco Ureña y Joselito Adame tras su serio paso por Madrid?, ¿Que puede pensar cualquier torero que se enfrenta a toros íntegros, de trapío que austa el miedo, por tierras francesas o del norte de España?, ¿O Enrique Ponce tras jugarse la vida sin trampa ni cartón en la Feria de Fallas ante un toro que sabía que quería presa?...

Señores de Iniciativas Taurinas, no pararíamos de mostrarles ejemplos a lo largo de la historia donde ese tweet triunfalista se cae por su propio peso. Solo pediría un mínimo de respeto, y que con un "La Terna a hombros en una tarde amable en que las peñas que buscan diversión lo hicieron" pero esto...(ver la imagen), ESTO NO ES LA FIESTA:



Foto: Diario de Burgos
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...