jueves, 20 de marzo de 2014

Morante de la Puebla y Finito de Córdoba, el arte por vocación


Como esto se trata de emociones, ayer, y tras ver repetida la corrida, tengo que hablar de dos artistas diferentes: Finito de Córdoba y Morante de la Puebla. También es de agradecer que al "amigo" tercer toro El Juli intentara realizarle por momentos una faena artística en vez de las "guerreras" a las que nos tiene acostumbrados, y es más preocupante que Manzanares fuera conformista con la derecha en el cuarto, cuando el pitón que tenía la guasa y la gesta de torero, era el izquierdo. Pero de lo que hoy tratamos en el apunte es del misterio...de Finito y de Morante.

Ayer pudimos comprobar cómo el carisma del torero de Arte dista de ser uniforme. Finito y Morante, antes de hacer el paseíllo y para quien no los conozcan, pueden parecer iguales a sus compañeros, pero cuando salta el toro al ruedo aportan la habilidad innata, la sensibilidad plástica y el sello individual de sus personalidades, para transmitir a través de sus obras una espiritualidad inmensa y misteriosa.

Cada detalle de Morante con el capote y de Finito con la muleta es una evolución plástica. Son toreros místicos, con vocación artística que hacen captar la belleza de una verónica y la plasticidad de un muletazo como creación.

Podría ser por edad, pero entre estos dos artistas no hay filiación de maestro a discípulo, ni en formas de torear pero su relación se encuentra en que los dos persiguen el mismo fin y del mismo modo, el arte de torear. La forma de torear con el capote, encajada, moviendo los brazos con la sutileza de como se duerme un niño del de la Puebla, y el relajo y el desmayo poderoso del toreo de muleta del de Córdoba los transforma en seres diferentes del resto de toreros. La lástima es que muchas veces se haga ante toros sin poder, como ocurrió ayer en Valencia.

Lo que hacen no es arte para agnósticos sino para creyentes, torean para aficionados que no temen exteriorizar su interior cuando la emoción aparece. Aún estando en los tendidos público festero disfrazado de afición al que le da igual como y porqué se toree, el toreo de Morante y Finito, tiene otros fines, lo cual yo se lo agradezco.

Imagen:
Montaje de dos fotos de Rullot para aplausos.es

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...