jueves, 25 de julio de 2013

La Tauromaquia, un arte para niños

En las comparecencias del Congreso el gurú antitaurino Anselmi anunció la puesta en marcha de una nueva ILP (PanyToros) donde una de las propuestas es el "Alejamiento de las niños de cualquier actividad taurina.". Eso es atentar contra la libertad de decisión de los padres además de menoscabar el acceso a las distintas formas de representación artística del niño, impidiendo así que se relacione con un mundo extensamente rico en relaciones, historia y expresión.

Lejos de lo que creen los intransigentes animalistas, en La Tauromaquia los niños y niñas encuentran un lugar donde ampliar y diversificar experiencias hasta ahora desconocidas. El Arte de torear es un vehículo de expresión (tanto gestual y corporal como verbal, pasando por plástico, de expresión musical, escritura, etc.).

Si se aleja a los niños de este Arte, se atenta contra la libertad de la persona, y más en el momento de aprendizaje donde se interesan y aprecian las obras artísticas representadas en el ruedo, dándolas así en su interior un significado para llegar a su compresión y al mundo al que pertenecen.

El toreo es un estímulo para ellos. El niño explorará esa realidad y si no le convence, él mismo la descartará de su conocimiento e interés, pero no se le puede prohibir el poder acercarse a ella porque quizá haya uno al que le guste sentir la seda del capote, de admirar a un semidios como es el torero y a un Dios de la Naturaleza como es el Toro Bravo,...Porque para muchos lo que importa es el proceso, la Fiesta el rito y no, como erróneamente piensan, la sangre.

Señores antitaurinos, no priven la capacidad de decidir, de probar lo maravilloso que es este mundo y dejen descubrir, explorar y, ¿por qué no?, crear, al niño dentro de este misterio que es la Tauromaquia, donde lo importante para ellos no será el resultado sino el descubrimiento de un mundo maravilloso donde el momento culmen todavía está en proceso, como todo lo largo que dura el natural soñado por nosotros. Ah!, y que también fuimos niños.

Imagen:
EL Juli y Miguel Ángel Perera con los niños en Santander. Foto: @InfoMAPerera

viernes, 12 de julio de 2013

De la geometría al espíritu. Miguel Ángel Perera y El Greco

En el Arte de Torear ha de quedar bien sentado que lo bello se consigue a través del alma y la claridad de ideas. La tragedia se manifiesta simplemente por el mero hecho de realizarlo. Una vez dicho esto, vamos a tratar hoy del arte de Torear de Miguel Ángel Perera, al que todavía no habíamos dedicando un post en este blog, y a quien sus forma de alargar el trazo, recuerdan al manierismo de Doménikos Theotokópoulos, El Greco.

Esa forma de torear de Perera nos lleva a recordar las líneas de las figuras de el pintor cretense sobretodo de sus grandiosos Cristos. Igual que otros muchos toreros han optado por el naturalismo, por la cadencia, Miguel Ángel se ha decantado por un toreo donde se presiente la pureza de las lineas ideales y geométricas.

Su manierismo es algo más que el capricho del arte. Demuestra que el toreo no es un juego alegre, demuestra que torear es un viaje misterioso hacia un mundo lleno de peligros donde el hombre es capaz de salvarse o condenarse. Como en los cuadros de El Greco, en el toreo "alargado" de Miguel Ángel, se enlazan entre sí lo real en el momento del embroque con lo irreal al término del pase, lo físico del contacto con el toro, con lo metafísico que se encuentra en esa segunda dimensión donde acaba el Toro al salir del pase, cuanto más largo mejor.

Ese es el momento en que la materia en forma de Toro se ha volatilizado y llega a dios de la Naturaleza y donde el torero se espiritualiza. Perera lo consigue apostando por la simplicidad geométrica de su toreo. El extremeño, no se si adrede, convierte la geometría en espacio, en largura, como las figuras de El Greco disponían para llegar al espíritu.

Imagen:
El Explolio, de El Greco 1579 Catedral de Santa María de Toledo y Miguel Ángel Perera en Valladolid 2012. Foto: Miguel López http://www.miguelangelperera.com/

jueves, 4 de julio de 2013

El caso de El Plantío y el Arte de Torear en tiempos de demolición

El tema que más está dando que hablar estos días en los foros taurinos es la decisión del Ayuntamiento de Burgos de demoler su plaza de Toros, El Plantío, y la promesa de levantar un coso multiusos en lugar de la misma. Todos sabemos el peligro que esto supone. Tenemos recientes casos como Illumbe, en el que su cosos multiusos se va a usar para todo menos para lo que fue concebido que es dar toros.

Yo, que siempre he defendido que la plaza de toros es un museo donde se expone Arte, la trato como tal, como un espacio maravilloso, estimulante, irritante, frustrante, espantoso, condesciente, aburrido, arcaico, excitante, descubridor...y todas las plazas, por históricas que sean pueden ser todo esto a la vez.

En la plaza, como en el museo, todo varía desde la óptica del espectador pero también evoluciona con la historia y la realidad social de cada momento. En estos tiempos estamos sufriendo en España un peligroso cambio cultural respecto a la fiesta de los toros fruto de la dejadez de los medios de comunicación generalistas y de fanatismos animalistas que con sus tentáculos, llegan a la política más radical.

La Tauromaquia ha sido sometida a un último plano, destruyendo sistemáticamente gran parte de identidad del pueblo español.
Cada vez son más habituales las noticias de aniquilamiento de bienes, tanto materiales (como el caso de la Plaza de Burgos), como inmateriales, (como el derecho fundamental de los padres de llevar a los menores de 12 años a los toros en Galicia).

A todo esto, la "Industria del Toro", sigue en su letargo. Todos echamos de menos emprender programas de actividades para fomentar la Tauromaquia, sus valores, y concienciar tanto a los responsables políticos como a los directores de medios de comunicación privada, de hacer un tratamiento igualitario de la cultura, incluyendo la Tauromaquia, y proteger así el patrimonio histórico-cultural que va asociado a ella del peligro que la acecha.

La idea debería ser resaltar la diversidad cultural, económica y social de la Tauromaquia en estos tiempos que estamos inmersos donde se hace cada vez más presente la violencia antituaurina, el fanatismo animalista y el saqueo de bienes taurinos esta llegar a demolerlos o mandarlos al más absoluto ostracismo (como hemos visto que ha ocurrido en El Plantío de Burgos).

La "industria del toro" debería dejar de perderse en orgullos pasados de pintores y poetas, y fomentar soluciones a los errores y políticas equivocadas que está llevando a la Tauromaquia hacia un precipicio sin fondo.

Imagen:
Plaza de toros de El Plantio (Burgos).Foto: Santi Otero para http://www.elmundo.es/elmundo/toros.html
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