viernes, 27 de abril de 2012

La Importancia del detalle en el Arte de Morante de la Puebla


Algo que me viene llamando poderosamente la atención en las últimas actuaciones que le he contemplado es la importancia del detalle en el toreo de Morante de la Puebla. Una trincherilla, una media, un 'Kikirikí', etc...es siempre un elemento del conjunto de la faena pero, para la estética de la tauromaquia, el término puede encontrarse dentro de ella o separado, dependiendo de la relevancia que se de a su ejecución.

El detalle en el torero de La Puebla puede ser en sí mismo una obra de arte, un elemento de la faena de dimensión más reducida pero con propia autonomía estética por mucho que el trasteo no llege a los fundamentos estéticos requeridos.

Hay toreros sin embargo, que se preocupan más por la 'forma general' de torear, evitando los detalles al considerarlos minucias que pueden llegar a debilitar su labor en grandes lineas. Pero hay otros como Morante de la Puebla (antes fueron Paula y Curro Romero), que valoran el detalle con un trazo perfectamente acabado, queriendo representarlo con sublime claridad.

Un trincherazo, por ejemplo, puede no ser muy importante dentro del conjunto, sin embargo si se tiene verdadera conciencia estética por su realización, se puede considerar exclusivo, arte en sí mismo, convirtiéndose así en una órbita en el interior de la faena.

Para Morante de la Puebla el detalle tiene gran importancia y por ello es precisado hasta el más mínimo elemento de su ejecución, justamente por eso, porque para el no es un simple detalle.

Imagen:
Morante de la Puebla ejecutando una Trincherilla al un toro de Núñez del Cuvillo en la Feria de Abril de 2012. Foto: López Matito ( http://www.lopezmatito.com/ )

jueves, 26 de abril de 2012

La Tauromaquia un arte de Toreros: Ivan Fandiño en Sevilla


El pasado martes tenía lugar un acontecimiento muy esperado por la afición al arte de torear. Se trataba de una tarde en la que por el escenario, los toros y los toreros, iba a suponer algo más que una simple corrida de toros. Toros de Victorino Martín, en Sevilla, para el mano a mano entre Iván Fandiño y David Mora.

Respecto al Arte quedó en mi retina cómo utilizó del cuerpo Iván Fandiño en pos de la estética taurina. Me explico.

El cuerpo humano constituye la "materia prima" del torero en la Tauromaquia; los miembros, partes y formas correctas de utilizarlo resultan los principales protagonstas de esta actividad artística. Iván Fandiño dejó patente que el buen uso corporal a la hora de componer los lances es el campo idoneo para el desarrollo correcto de los cánones del toreo. Y esto es lo que adjudica al diestro los méritos y cualidades de realizar una obra de arte.

Una de las propiedades que atesora Ivan Fandiño es aprovechar su físico para realizar el toreo. Domina, conoce y amplía los límites de su cuerpo para cubrir la realización de movimientos estéticos del toreo como meter los riñones, girar la cintura para rematar enroscado al toro, toques precisos de muñeca...en definitiva trazos especiales que muy pocos artistas de la Tauromaquia son capaces de lograr.

Iván demostró el pasado martes que no es ningún absurdo decir que "La Tauromaquia es un arte de Toreros".

Imagen
Ivan Fandiño con un Victorino en Sevilla 2012. Foto: http://www.plazadetorosdelamaestranza.com

viernes, 20 de abril de 2012

La Figura del toreo y el toro 'a modo'


Desde tiempos relativamente cercanos, se está imponiendo una corriente entre las figuras del toreo como es la de elegir un toro 'a modo' rechazando todo lo que ellos creen que pueden plantear dificultades, ya sea por trapio como por 'supesta' condición de comportamiento debido a su encaste.

El Arte de torear por si solo no existe, necesita ser representado y lograr un efecto en el espectador. Ello deberia obligar al torero que realmente quiere transmitir sus experiencias a un enfrentamiento drástico con la totalidad de encastes y tipo de toros.

Deberían concienciarse de que el "aparato estético" de la Tauromaquia, representa tanto la necesidad de belleza que tiene el aficionado a los toros como la necesidad de imponerse al miedo a los inconvenientes que trae consigo el toro. El Arte de torear debería ser una busqueda de nuevos conocimientos y nuevos enigmas que desvelar y no una huida hacia lo idílico que da la comodidad.

Para ello el torero ha de estar preparado para un enfrentamiento duro y dificil. Solo a través del contacto con todo tipo de toros y la experiencia con los medios que configuran el aparato estético de la Tauromaquia puede tener lugar el proceso de comunicación artistica con el espectador, y lo que es más, al autoconocimiento de su toreo.

La experiencia del arte de la Tauromaquia y, al fin y al cabo, de la belleza, deberia guardar una estrecha relación con el enfrentamiento con todo tipo de toros, por muy figura que se sea.

Imagen:
Jose María Manzanares con un toro 'anovillado' e impropio de la Plaza de la Maestranza en pasado Domingo de Resurrección 2012. Foto: plazadetorosdelamaestranza.com

viernes, 13 de abril de 2012

La Feria de Abril de Sevilla: Jerarquia de la Luz


Comienza la Feria de Abril de Sevilla y si hay algo que caracterice estéticamente el ciclo es el colorido, la iluminación y luminosidad del espacio en la Real Maestranza de Caballería.

La luz en los toros es primordial. La Tauromaquia está adaptada a una luz natural  y sus formas resaltan en función de la iluminación correcta en el ruedo. Es tan importante que la iluminación artificial nunca podrá suplir la calidad de la natural.

En el Arte de la Tauromaquia la mayoría de las obras históricas están hechas con un predominio de la luz natural. Este tipo de luz produce unos matices y variaciones, dentro del espectro de colores exclusivos de La Fiesta, que la luz artificial, todavía no ha sido capaz de igualar.

En la Plaza de la Maestranza, debido a la luz del cielo andaluz, el punto de la obra de arte taurómaca cobra intensidad lumínica, algo que hará que apenas se deforme el contacto del torero con el toro dando homogeneidad a la faena.

Porque la luz es un elemento natural, exterior y envolvente de la obra de arte en el ruedo. El torero, al construir la faena, cuenta con esa luz, quizá inconscientemente, para someterla al dominio estético y en tal sentido mueve las telas para disponer de concavidades y convexidades, distribuye masas y volúmenes de forma que los factores atmosféricos y luminosos hispalenses quedan integrados en la escultura que crea el embroque entre toro y torero.

La Tauromaquia en Sevilla vive, por tanto, en medio de la luz.

Imagen:

Miguel Ángel Perera frente a un toro de Fuente Ymbro en la Feria de Abril 2011. Foto: plazadetorosdelamaestranza.com

lunes, 9 de abril de 2012

El Fundi en Madrid o la paciencia como cualidad esencial de la creación


Domingo de Resurrección, una fecha taurina por antonomasia y que aparte de encerronas cómodas y sin emoción (respecto al ganado) de figuras en cosos sin exigencia, como Málaga y Sevilla, hay algo que llamó poderosamente la atención respecto al Arte. Y es la paciencia del artista para llegar a la creación que demostró El Fundi en el tercer toro corrido en la 'resurrección' madrileña.

El veterano maestro dio una lección a los dos jóvenes aspirantes de cómo la paciencia es como la valentía: una actitud indispensable para la actividad creadora frente al toro. Miestras estos se dejaron arrastrar por las prisas sin apenas pensar planteamiento alguno según las condiciones de sus oponentes, El Fundi, a base del conocimiento que dan los años, intentó ahormar, sin agobios, la embestida del toro y no verse quebrantado por el abatimiento, algo que al final es fundamental para no perder la confianza en la grandeza del toreo.

El creador, moldea con paciencia su creación. La inspiración en el Arte de Torear, debería ser un estado de disponibilidad para encontrar los medios con los que expresar una idea o sentimiento frente a las condiciones que presente cada toro, y no 'pegar pases', sin estudiar las opciones como erroneamente hicieron ayer Juan del Álamo y Víctor Barrio en Madrid.

La paciencia que atestiguó El Fundi, es una cualidad esencial a la creación al pensar en la faena como resultado de un cuidadoso trabajo. Independientemente de la espiritualidad que conlleva, el toreo se transforma en un bello y misterioso pasaje cuando esa inspiración es trabajo y construcción. Por ello, el maestro de Fuenlabrada, establecío su faena con cuidado extremo, trabajando mentalmente para alcanzar los niveles de torería y dejando así muestra de su exigencia estética.

Imagen:

Montaje de El Fundi al natural en Las Ventas con Juan del Álamo y Victor Barrio cariacontecidos tras su fracaso en la misma corrida. Fotos: Juan Pelegrín para http://www.las-ventas.com/

lunes, 2 de abril de 2012

Fandiño y Mora, error en el 'material' para la Obra de Arte


Se está llegando a un punto dentro de los estamentos taurinos del todo falso como es tomar un 'principio formalista' cuya idea es, (totalmente falsa como decimos),  que el tema, el material y el contenido carecen de la menor importancia en una obra de artística de la Tauromaquia, dando énfasis a la simple forma de torear.

Ayer se vio en la Plaza de Madrid cómo se puede obviar la importancia del 'material' por parte del artista, al elegir para un evento que se suponía una de las claves de este principio de temporada, un 'instrumento' (Jandilla), voluble, con poca resistencia y más favorable para otro tipo de arte popular en escenarios menos exigentes y sin demasiadas garantías para realizar el Arte que llevan dentro tanto Iván Fandiño como, esperemos, David Mora.

Según a Christiansen, no debemos olvidar que el material de una obra artística pariticipa en la síntesis del objeto estético. Para determinar la importancia del toro, debemos llevar a cabo una operación similar a aquella mediante la cual determinamos la importancia de las formas de torear. Al destruir esa forma, vemos que destruímos el efecto artístico de la faena, pues bien, si esa forma la aplicamos a un material (toro) defectuoso, también distorsionamos el efecto psicilógico de la obra de arte.

Para terminar, recordar que no hay obra de arte sin un cuerpo físico: La piedra de una catedral o de una estatua, el lienzo y los pigmentos de un cuadro, el aire en vibración de una sinfonía, el cuerpo vivo del bailarín y/o El Toro Bravo. En la Tauromaquia el arte no puede morir apenas nacer por falta de material, más bien debiera renacer sin cesar al saltar al ruedo un toro encastado y bravo cada vez.

Imagen:
Dos pasajes de la tarde de ayer en las Ventas en que se ven las defectuosas embestidas de los de Jandilla ante Iván Fandiño y David Mora. Fotos: Juan Pelegrín http://www.las-ventas.com/
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