miércoles, 7 de marzo de 2012

Juan José Padilla, valores en los que reflejarse


Han pasado unos días de la reaparición de Juan José Padilla a los ruedos tras el gravísimo percance de Zaragoza. Una de las frases más repetidas en estos días es que el diestro jerezano representa los valores que se ha de tener en la vida, y añado, en el arte, y que hoy en día son cada día más escasos. Vamos a ir uno por uno diseccionando esos valores que llevan a un hombre a sentirse torero y artista, a sentirse vivo.

Deseo. Juan José, como el resto de los toreros, tienen  que activar un poderoso deseo de superación personal para desarrollar la profesión que han elegido. El artista frente al toro tiene la gran responsabilidad de activar la inteligencia para llegar al talento. Se ha de tener un ardiente deseo de superación personal que impulse a la búsqueda de la perfección delante del toro bravo.

Coraje. Se ha de tener una enérgica determinación y definitiva resolución para dedicarse a la profesión de torero. El coraje es la valentía que ha demostrado Padilla al definir desde los primeros momentos después de la cornada un objetivo claro, volver a torear. Ese coraje es lucha continua y esfuerzo permanente. Coraje es  transformar la debilidad en fortaleza.

Ambición. Elaborar un proyecto en el mundo del toro tan grande como sea posible alcanzar. Juan José lo demostró con la ambición positiva de no volver la cara al toro, y rechazar la ambición egoista y mezquina que manipula a muchos toreros como es el dinero.

Esfuerzo. Ha demostrado que la fuerza de voluntad ha estado específicamente orientada a alcanzar su vuelta a los ruedos. Este esfuerzo significa el máximo aprovechamiento de todos los recursos físicos para vover a vestirse de torero. Esfuerzo es la dedicación, perseverancia, tenacidad y continuidad para no desistir jamás hasta ver los resultados deseados delante de la cara del toro.

Sacrificio. Entrega total a su profesión. Implica dejar a un lado la comodidad con el propósito de volver a sentir al toro cerca. Sobreponerse a la adversidad es una cualidad humana ligada a la grandeza, y ¿qué acto es más grande en la vida que crear Arte frente a un aninal fiero en el ruedo?.

Convicción. La profunda creencia en sí mismo de Juan José y en su propio potencial. Ha demostrado una total confianza en que él podía volver a torear. Un completo compromiso consigo mismo para la realización de sus objetivos.

Fortaleza. Como solided mental cuando se tiene un objetico claro en la vida. Es una resolución inquebrantable de una persona que ha decidido hacer del toro, de su profesión, un proyecto de vida digno y de vivirlo con orgullo.

Carácter. La seguridad interna que Padilla ha tenido para expresar sus pensamientos y sentimientos a todo el mundo desde el primer momento, pero sobretodo la confianza en sí mismo para hacerlo.

Vocación. El jerezano ha dedicado su vida a hacer lo que a él realmente le gusta, le complace y le satisface. Esa vocación torera consiste en encontrarse con uno mismo, descubrir el camino del toro, sentir total congruencia de lo desea con lo que hace.

Espíritu. La facultad mental que le ha dado a Juan José Padilla vitalidad y potencialidad. El espíritu de un torero es una poderosa corriente de energía mental que moviliza sus vidas para ponerse delante de un toro. Solamente tiene que saltar al ruedo para activar ese potencial de acción que existe en su interior.

Imagen:
Padilla a hombros en su vuelta de Olivenza. Foto: Gallardo para http://www.badajoztaurina.com/

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