miércoles, 28 de diciembre de 2011

Imanol Sánchez, el discípulo que supera al 'maestro'


El novillero Imanol Sánchez, ha dejado una muestra de arrojo al ofrecerse para matar cualquiera de las novilladas que la actual gestora de la Plaza de las Ventas ha propuesto para el mes de Septiembre de 2012.

No sería noticia si no fuera porque se trata de encastes olvidados, rehuídos por las figuras (y no tan figuras) y que gracias a ese rechazo, se encuentran en peligro de desaparecer: Saltillo, Urcola, Coquilla, Veragua, Gamero Cívico y Vega-Villar.

En el capítulo del Arte, se puede decir que el 'discípulo supera al maestro'.

Y es que el artista, en este caso 'discípulo', de la Tauromaquia no debe olvidar que es el que tiene que dar una respuesta anticipada y que ésta es la manera por la cual es posible descubrir nuevas formas interirores de solventar dificultades.

El verdadero sentido del Arte de la Tauromaquia es la infinita variedad de comportamientos y la capacidad que tiene la mente y destreza del Artista para resolverlos.

Imanol Sánchez, quiere ser artista, por ello ha querido trascender a otro 'espacio', superarse en un contexto que es ajeno, por desgracia, a los 'maestros'. Ahora es cuando puede decirse que el discípulo supera al 'gran maestro', ya que su mente quiere demostrar que tiene facultades para crear una obra con otros valores, otros encastes.

Solo recordar a los demás 'discípulos' que, ya que hoy día en el ámbito de las figuras, (llamesé maestros), no existe un mínimo interés por realizar la obra con otro tipo de métodos y capacidades que no sea el mismo tipo de toro, hagan suya la frase del Gran Leonardo Da Vinci, "Desgraciado el discípulo que no supera al maestro". Imanol Sánchez va por buen camino.

Imagen:

Imanol Sánchez frente a un precioso novillo de Los Maños en la novillada celebrada en Zaragoza el 21 de mayo de 2011. Foto: http://www.imanolsanchez.com/

lunes, 26 de diciembre de 2011

Censura a la educación artístico-taurina en Galicia

Tras la decisión adoptada por las fuerzas políticas gallegas de prohibir la entrada a los menores de 12 años a los toros, no sólo se atenta contra la libertad de decisión del progenitor, también se está dinamitando la importancia de la creatividad en la educación artística y estética taurina del niño.

En una Plaza de Toros se crea Arte. Por desgracia, las mentes cortas de los políticos no van más allá de la 'sangre', y han decidido que una parte tan importante de nuestra expresión y percepción estética como es la Fiesta de los Toros ya, no sólo pase a ocupar un lugar secundario, sino a que desaparezca definitivamente en la vida de los niños menores de 12 años en Galicia.

Se está privando del contexto de creatividad taurina, una actividad dinámica y unificadora del hombre frente al toro, que constituye un proceso complejo en el que el niño puede llegar a reunir diversos elementos de su experiencia para formar un todo con un nuevo significado para él.

Por ejemplo, para Lowenfeld, todos los niños nacen creativos, ya que potencialmente existe en ellos desde muy temprano una necesidad de explorar. Ahora, gracias a los incultos políticos gallegos, una faceta artística tan grande como es la Tauromaquia crecerá de interés para ellos y han conseguido que se inhiba su natural curiosidad.

Da igual la riqueza artística y visual que puede suponer una tarde de toros para un niño. Y es que el Arte nunca se ha llevado bien con el 'fascismo', porque en el Arte, y más el de la Tauromaquia, lo que prima es la libertad, esa que la incultura hace a los políticos restringirla.

Imagen:

Un niño mira ensimismado a José Tomás, de Anya Bartels

jueves, 22 de diciembre de 2011

El Sueño Paula, el Sueño del Arte


Rafael de Paula.Alguien que supo ver, desde su Jerez natal, que el límite de lo humano se puede traspasar con una herramienta solo alcanzable por unos elegidos, la inspiración.

Perdiendo la mirada en el horizonte en las playas del Puerto al atardecer, hace que sus pensamientos se sumerjan en el vaivén cadencioso de las olas del mar que rememoran acometidas de ese toro que le gustaba, ese toro con embestida artista y dispuesto a convertirse en parte de una obra de arte.

Y la tierra firme, su pecho, quieto y de frente, y el borde de la arena mojada, en el que se imprimen las olas, su capote dibujando verónicas en el aire dejando una estela rosa que quedaba grabada en la retina como un deslumbrante resplandor que sólo cerrando los ojos, se es capaz de saber la verdadera dimensión, cadencia y trazo que había dibujado ante el toro. De ahí al resto de los sentidos, a sentir el arte gracias al artista de Jerez de la Frontera.

Por más manuales que lo intenten nunca se podrá escribir el Arte. El Arte se siente. Las palabras y páginas de las obras nos harán conocer en definitiva la vida de este Torero que ha hecho que al oír Cádiz inmediatamente nos venga a la memoria el Arte en todos los terrenos de la vida. Pero esas palabras no serán capaces de describir la figura de este hombre, más cerca del numen que el resto de los mortales.

Esa inspiración fue la que le hizo acariciar las embestidas del toro y llegar a convertirse en un mismo ente en el núcleo del ruedo, y que al llegar a ese punto de creatividad nadie en la plaza pensara que en el centro había dos figuras, hombre y toro. Cuando se estiraba por verónicas, todo era uno, y en medio un pincel de franela rosa, un muro de tela en el que a un lado estaba el bien y al otro estaba el conducto por el que se llega a la plenitud del toreo, bendito toro, bendito animal. Aunando fuerzas se hacía palpable que allí estaba ocurriendo algo fuera de lo normal, algo irrepetible hecho con el don para el Arte que sólo están tocados los elegidos.

Gracias Don Rafael de Paula siga descansando y respirando el aire fresco que viene del mar. Ojala que en una de esas brisas que llegan a la playa venga un chorrito, solo un chorrito, de inspiración, porque el arte ya lo lleva dentro. Lo demostró.

Imagen:

Foto montaje de una imagen de ABC y una media verónica captada por Botán.

martes, 20 de diciembre de 2011

Breve repaso al Arte de El Fundi


El Fundi dirá adios este año a una dilatada carrera en la que el reconocimiento ha llegado en su última etapa como Artista.

Repasar la trayectoria artística del torero de Fuenlabrada, supone hacerlo en varias etapas. Los orígenes vienen marcados por dos hitos. Uno,como todo artista que sale de la Academia de Toreo, Jose Pedro busca obras de cierta relevancia artística. El segundo será la pertenencia a ese Grupo de toreros nacidos en la escuela de Madrid como son Joselito, El Bote, etc. En estos momentos la tauromaquia de El Fundi aun no se ha concreta, lo que deja ver en él la diversidad de tendencias que coexisten en el toreo que ejecuta durante este primer periodo.

Pero pronto su carrera estará marcada por la adscripción de Jose Pedro a esa escuela de toreros que por su arrojo y valetía ha venido siempre a condicionar poderosamente la evolución de la Tauromaquia. Es una etapa que implica dramatismo, contrastado con el fuerte compromosiso para con El Toro, sea de la condición que sea. Esas serán las señas de identidad de la obra creada durante estos años. Pero nunca hay que olvidar la calidad de su toreo, que a pesar de el tipo de Tauromaquia demandada por sus 'oponentes', nunca escapará de su universo interior.

En la tercera etapa, el artista se deja tentar por el cultivo de una técnica expresiva intrínseca y deudora del profundo expresionismo adquirido en las corridas denominadas 'duras'. Periodo determinado por la elaboración de una tauromaquia mucho más intimista, con menos concesiones al 'tremendismo' y de un gusto con ascendencia en la obra tauromaca de los grandes maestros.

Se va El Fundi, y cabe la duda de si en este último año recuperará la forma plástica de interpretar una Tauromaquia donde La Verdad frente al toro ha sido su muleta. Solo desde esta perspectiva podemos intentar comprender una forma de torear que fue como una vuelta atrás en el tiempo donde se daba importancia al Toro, algo que siempre ha tenido presente un artista honrado, Jose Pedro Prados 'El Fundi'.

Imagen:

El Fundi en la Feria de San Isidro de 2010. Foto: Juan Pelegrín para las-ventas.com

viernes, 16 de diciembre de 2011

El Reto en el Arte de la Tauromaquia: Fernando Robleño en Ceret


El hecho de que Fernando Robleño se haya anunciado para estoquear 6 toros de José Escolar en la localidad francesa de Ceret, me ha hecho reflexionar sobre el sentido del 'reto' que supone en realidad la Fiesta para un Artista.

Por lo que estamos viendo en los últimos tiempos en los que se está rehuyendo de encastes que pueden llegar a poner más complicaciones, parece que para algunos la Tauromaquia se está convirtiendo en pasar de la manera más agradable un breve instante de la vida.

Este 'teorema' es confuso cuando se trata de jugarse la vida para realizar una obra de Arte. Me explico. La Tauromaquia, y con ellas las figuras y demás artistas del escalafón, deberían tener la voluntad de atribuir el mayor valor posible a este Arte, antes de que perezca. Esto se consigue avanzando todos al máximo posible en la busqueda de la verdad del toreo frente a todo tipo de encastes, con sus complicacines y virtudes.

Gestos como el de Fernando Robleño, hace que aceptemos que en la Tauromaquia se acepta (valga la redundancia) el reto de la muerte sin trampa ni cartón. Otros artistas, al igual que en otras facetas artísticas como el pintor, el compositor, etc., se esforzarán por realizar la obra más hermosa por afán de agradar y por buscar la calidad  de la propia obra.

El torero debería tener como única preocupación La Verdad, fiandose de su juicio para acatar los riesgos y no comodidades de la Fiesta de los toros. Ya que el toro es un 'paño desnudo' para la utilidad del artista, es un 'material informe' pronto a modelar.

El Torero no debe ser conformista, liviano, y debe aceptar retos implícitos en su profesión para convertirse en Maestro que aglutine todas las capacidades del Arte de la Tauromaquia, y ser el primero en Amar al Toro, pero a todo tipo de Toros, sean de la sangre que sean.

Imagen:

Fernando Robleño tras cortar una oreja a un remiendo de El Torreón en San Isidro de
2010. Foto: IVÁN DE ANDRÉS

viernes, 9 de diciembre de 2011

El Torero comprometido frente al del Arte por el Arte


A mi modo de ver, en las últimas fechas ha resurgido un fenómeno taurino dentro del escalafón: un grupo de toreros, jóvenes la mayoría (leasé Diego Urdiales, Iván Fandiño, David Mora, Rafaelillo, Sergio y Alberto Aguilar, etc.), con excepciones significativas como El Fundi, Frascuelo, etc., que presenta una faceta de gran interés en la Tauromaquia: son los toreros comprometidos.

Se denomina a veces 'Tauromaquia Comprometida' a aquella que tiene vínculos estrechos con las ganaderías de encastes casi en vías de extinción por la falta de festejos en los que se incluyen. Es una Tauromaquia en la que el torero se realiza mediante una identificación con lo que siempre se ha venido a llamar, y a suponer, que llevaba implícito la condición de Matador de toros: Arrojo y Torería para afrontar retos.

Pero al parecer, la figura del Torero Comprometido , ha pasado a ser algo impropio en un tiempo en el que se busca un toro que sea beneficioso para el Arte por el Arte. Y es algo totalmente desfavorable para la Tauromaquia, ya que no debiera de haber más que un solo Arte, aunque con diferentes enfoques y maneras dentro de la estética del toreo.

El artista, o la figura, que cultiva el Arte por el Arte, el toreo artista, no es más que un representante del arte burgués, de sus concepciones y formas. Los llamados artistas comprometidos lo son con una realidad distinta, un tipo de toro con un comportamiento distinto que si no se hace algo, puede llegar a desaparecer. Una realidad vista desde un ángulo distinto de aquellos.

Los toreros 'artistas' dirían que tienen un compromiso con el arte puro y nada más, dirán que no interesan los gritos revolucionarios dentro de la Fiesta; los comprometidos, desde su burladero, hablarían de una identificación con la afición, con todo tipo de encastes y los problemas que los aquejan.

Todo se reduce a la vieja polémica Artistas-Valientes, comerciales-duras. La Tauromaquia debería ser siempre comprometida, y el Artista mostrarse interesado, e incluso obligado, con la problemática de la desaparición de cierto tipo de encastes que acecha. Todo ello a través de la obra de arte en el ruedo delante de un toro del tipo y condición que sea.

Imagen:

Diego Urdiales 'comprometido' con un albaserrada de Victorino Martín en Bilbao. Foto: diegourdiales.net

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Quito, la obra inconclusa


Despues de la polémica suscitada por la imposición de las autoridades ecuatorianas de no permitir terminar la Obra de Arte en el ruedo, reflexionamos desde el Arte haciendo una pregunta al torero que se presta a la no consumación de un sueño, ¿Qué pierde el Maestro cada vez que no se termina una obra?.

El torero, tiene unas ideas que hay que pulirlas delante del toro, para poder ver con claridad la obra de arte. Esto requiere gran paciencia. El artista, seguramente, tendrá visualizada mentalmente e irá imaginando todo el concepto completo, hasta que con la ayuda del toro lo pueda ver y tocar con su imaginación. Ese sueño y esa obra, el torero, sentirá pasión por verla convertida en realidad.

Pero al no poder rematar, como ha sucedido en Quito, pierde el motivarse, y asegurarse del cumplimiento de la realización de su obra en el ruedo. Parece que ha faltado energía y don  para vencer la inercia de la comodidad, y ya no frente al toro, frente a la imposición. Es importante que el artista asuma sus deberes para con el Arte de la Tauromaquia enfrentándose a la demagogia valerosamente. La motivación de alcanzar el sueño y culminar la obra delante del toro debe ser más poderosa que cualquier mandato.

Si se consigue, matando al toro en el ruedo, merece un gran festejo por todo el esfuerzo. La sangre, sudor y, a veces, lágrimas derramados durante la faena merecen una gran culminación. Terminar la obra debe dar felicidad y reconocimiento al matador. Si este quiere pasar a la historia de la Tauromaquia, quítese la flojera, el desdén, y la complacencia ante autoridades fascistoides que le impiden terminar su obra en el ruedo.

Hay que tener pasión por su profesión, energía, motivación y disciplina para culminarla obra, ya que sólo el torero y nadie más, puede hacerlo con los dones que posee.

Si todos los toreros concluyeran las obras que piensan, que sueñan y que crean seguramente el mundo del toro sentiría que todo lo hecho y luchado hasta ahora ha valido la pena.

Imagen:

Antonio Ferrera simulando la suerte de matar con una banderilla en la Feria de Quito 2011. Foto: Olga Holguín para aplausos.es
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...