domingo, 23 de octubre de 2011

Antonio Chenel, el último bohemio de la Tauromaquia


Se nos ha ido Antonio Chenel 'Antoñete' el último artista bohemio que quedaba en la Tauromaquia. Una vida que fue bohemia tanto en el mundo de las razas errantes así como en la de los artistas apasionados, ya que no tuvo hogar fijo, y corrió por los ruedos buscando la dicha intangible del Arte.

Fue un bohemio que no se quiso plegar a los yugos de la vida burguesa para poder consagrarse a cultivar las quimeras adoradas en forma de toros. Fue bohemio porque puso el ensueño por encima de la realidad, el Arte por encima de la técnica, y el Toro por encima del simple animal. Fue bohemio porque siempre tuvo la fuerte convicción de que fuera del Arte, el artista se agota.

Conservó siempre, aún tomando los nuevos modos de vivir, lo eterno que son los anhelos, los ideales, los amores, los entusiasmos, los desintereses y sobre todo la pasión exclusiva que solo da el arte de torear.

Se va el último castizo, con una vida tan admirable como pícara en la que todos los tesoros de la Tierra no pueden compararse con los que Chenel se lleva en su propia alma ya que supo ser Torero en la vida como lo fue en el ensueño; cuando fue el autór de la faena cuasisoñada y el Homero de su barrio; cuando recorrió las calles por donde pasaba cotidianamente, lo mismo que un emperador recorre las rutas de sus pueblos.

Adios Chenel 'Antoñete', creíste en el arte de la Tauromaquia como se cree en una religión y no te privaste de nada pero jamás renegaste de la belleza. Por eso fuiste bohemio, lo demás es miseria, desorden e impotencia.

Imagen:
El diestro madrileño 'Antoñete', en una imagen de archivo. Foto: larioja.com

miércoles, 19 de octubre de 2011

Juan José Padilla, guerrero y artista



Vayan aquí unas reflexiones desde la visión del arte sobre Juan José Padilla, un diestro que con su decisión y valentía ante la vida, ha hecho remover los sentimientos de una afición que ha sabido valorar el compromiso frente a la muerte.

No es una Tauromaquia ortodoxa y mucho menos seguida, incluso criticada por aquellos espectadores que hacen llamarse 'puristas', pero Juan José cuando se viste de torero se propone ordenar la forma de torear por medio de figuras, de planos 'cromáticos' y por la estructura de sus faenas. Convertir lo efímero en eterna emoción, o como podría decirse también, construir, con los medios que el torero tiene a su alcance, obras de creación propia y generalmente con la dificultad de la clase de oponentes a los que se enfrenta.

Las obras de Juan José Padilla se fundamentan en la armonía de fuerzas dinámicas y estáticas (toro y torero) equilibradas, en la solución de ese conflicto entre carga y sostén, acción y reacción, tensión y relajación. Por ejemplo, en sus tercios de banderillas las formas ortodoxas se desmaterializan, la masa del toro pierde su densidad, su sombría pesadez y su corporeidad natural.

Gracias al arrebatamiento y disposición con que Juan José encara la muerte, reside en la plaza una vida orgánica;suena, vibra como movimiento convertido en frenético ritmo.

Las formas empleadas por Padilla, son las de realizar espectáculo. Lo que él entiende por Tauromaquia sólo lo podemos adivinar, descifrando posteriormente sus creaciones. Es algo abstracto: hace concordar la emoción del toro con casta, con fiereza que le ha tocado en suerte como compañero, con su vivencia interior y bulliciosa. Para lograr esto, es necesario, ante todo, la comprensión de las facultades que los medios de creación ofrecen al torero y sirven para dar validez a su Toreo.

Es un arte de torear que no se basa en un 'tema' palpable, comprensible y reconocible, en que el espectador no pueda atenerse a lo que está representando el artista jerezano. Es un arte que procura impresionar por medio de la forma, no por medio del contenido.

Juan José tiene claro que el arte de torear debe estar al servicio de una causa, y sabe que los 'puristas' no saben que el toreo siempre ha sido un arte al servicio de... Al servicio del hombre, del torero, que frente al toro, frente al misterio sin respuesta, pide una interpretación que dé a la vida un sentido, una vida que para Juan José Padilla, sin toro, carecería de él. ¡Fuerza Padilla!.

Imagen:
Fotomontaje de Juan José Padilla antes de hacer un paseillo en las Ventas. Foto: las-ventas.com y
Par al violín en la Maestranza de Sevilla. Foto: MATITO
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...