miércoles, 27 de abril de 2011

Estudio de la Tauromaquia como Patrimonio Cultural Inmaterial


Aunque con un pequeño retraso no podía faltar en este blog una referencia a la declaración de la Fiesta como Patrimonio Cultural Inmaterial por parte del gobierno francés. Es en siguiente post, y después de investigar durante varias jornadas en diferentes  bibliotecas de humanidades, trataremos de justificar el porqué de esta declaración y la razón por la que dicho reconocimiento de debería llevar a cabo en España como ‘madre’ de la Tauromaquia.

Para ello nos basamos en la definición que hace de Patrimonio Cultural Inmaterial la profesora María Ángeles Querol cuando dice que dicho Patrimonio está formado por la parte no física de las tradiciones de los pueblos: expresiones culturales como los idiomas, la música, ceremonias, ritos, fiestas, maneras de hacer, actitudes de socialización, tradiciones orales, y un largo etcétera.

Por lo tanto, y como ejemplo explicativo, decimos que no son los vestidos tradicionales, sino la forma de hacerlos y la manera de llevarlos; no son sólo las cerámicas populares, sino también el proceso técnico que da lugar a ellas; no son las campanas ni el campanario ni la iglesia, sino el sonido que emiten y lo que significa para el pueblo…Por lo tanto no será ni el toro, ni el torero, ni la plaza, sino que serán los procesos, el ritual, la expresión, los oficios, etc., que dan lugar a La Tauromaquia.

Se trata pues de una tradición no física que va ligada a la manera de vida de un pueblo, de un país. Además no hay nada que cambie más hoy en día que las maneras de vivir, sobre todo cuando son tradicionales, antiguas, como la Tauromaquia, y todavía no han sucumbido al capitalismo o desarrollismo que nos caracteriza hace décadas. Ya que estamos inmersos en una sociedad cada vez más interesada a experimentar nuevas sensaciones estéticas y culturales, la tarea de todos los estamentos taurinos, es hacer comprender a las nuevas generaciones que dichas tradiciones forman parte de la memoria histórica que ellas han heredado y que están llamadas a transmitir íntegramente.

Por ejemplo en otros países, como Japón, el reconocimiento oficial de la importancia de este tipo de bienes arrancó en 1950, cuando su gobierno nombró “Tesoros nacionales vivientes” a quienes poseían ciertos conocimientos, destrezas y técnicas, esenciales para la continuidad de las manifestaciones de la cultura tradicional del país. Nada más parecido a lo que ocurre con la Tauromaquia en nuestro país: Los toreros ponen al servicio de la tradición su maestría para salvaguardar una parte de nuestra historia cultural.

Después de intentar expresar lo que es Patrimonio Cultural Inmaterial, pasemos a aspectos más técnicos empezando por cómo la UNESCO, en 1989, aprobó la recomendación “Sobre la salvaguarda de la cultura tradicional y popular, definida como: Conjunto de creaciones que emanan de una comunidad cultural fundadas en la tradición, expresadas por un grupo o por individuos que reconocidamente responden a las expectativas de la comunidad en cuanto expresión de su identidad cultural y social…”, sin embargo, esta recomendación vio pasar varios años sin verdadero éxito.  A pesar de ello, se definió un Convenio para la Salvaguarda del Patrimonio Cultural Inmaterial al que el gobierno español se adhirió oficialmente en el año 2006, en noviembre, y pocos meses después entró en vigor con el rango de ley. A partir de ahí, son las CCAA las que tienen que adaptar sus normas y procedimientos para incluir en ellos este tipo de Patrimonio, y su tutela. Según el artículo 2 del Convenio para la salvaguarda del Patrimonio Cultural Inmaterial, vigente en España desde el 25 de enero de 2007:

Se entiende por Patrimonio Cultural Inmaterial los usos las representaciones, expresiones, conocimientos y técnicas junto con los instrumentos, objetos, artefactos y espacios culturales que les son inherentes que las comunidades, los grupos y en algunos casos los individuos reconozcan como parte integrante de su Patrimonio Cultural. Este Patrimonio Cultural Inmaterial, que se transmite de generación en generación, es recreado constantemente por las comunidades y grupos en función de su entorno, su interacción con la naturaleza y su historia, infundiéndoles un sentimiento de identidad y continuidad y contribuyendo así a promover el respeto de la diversidad cultural y creatividad humana…
Como podemos ver, nada que se acerque más a lo que es La Tauromaquia para el pueblo español: desde un capote o una montera, hasta el nacimiento de un toro bravo en plena naturaleza.

Otro aspecto es el de la Historia. Sabemos que la humanidad siempre a tratado de expresar sus sentimientos y aspiraciones a través de obras de arte, que con el tiempo, se han ido convirtiendo en un auténtico patrimonio cultural que había que proteger y conservar para salvaguardar la memoria colectiva de un pueblo. Pues bien, basándonos en las palabras de Leopoldo Alas, Clarín, “lo primero que hace falta para decir lo nuevo es conocer lo viejo”, pretendemos manifestar el valor que la Tauromaquia como Patrimonio posee en nuestros días,  y para ello los legisladores habrán de conocer mejor como se ha ido originando a lo largo de la historia para tomar una decisión.

Como reflexión diré que La Tauromaquia se ha convertido en un auténtico documento patrimonial que testimonia como se ha ido conservando nuestra memoria histórica, por ello invito a poner todo nuestro empeño en seguir conservándola. Habrá, pues, que evitar por todos los medios que dicho patrimonio cultural, tanto material como inmaterial, se pierda para siempre y, con él, gran parte de la memoria de las gentes que lo hicieron posible.

Imagen:
La distancia adecuada. Zapato de Oro 2009 (Arnedo - La Rioja). Foto: Rubén Arévalo (http://rubenarevalo.blogspot.com/)
La Taberna Flamenca. Jerez. Foto: Patxi Uriz (http://www.patxiuriz.com/)

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