jueves, 17 de febrero de 2011

Los Órdenes del Arte-Tauromaquia


Lo que nos ocupa en esa aportación es el orden arquitectónico y su fundamento en la comparación con las distintas formas de torear de tres de los Artistas que dejan su impronta en la actualidad: José Tomás, El Juli y Morante de la Puebla.
Para ello nos referiremos a Vitruvio quien vivió en época de Julio César y Augusto y realizó un tratado decisivo para el Renacimiento. Dicha obra se entiende como una sistematización de los conocimientos y de las técnicas arquitectónicas del mundo antiguo. Es un escrito que posee una gran reflexión; se ve que es fruto de muchas lecturas, de una sapientia de la Antigüedad, un compendio completo.
El concepto de Orden en Vitruvio no es el que entendemos hoy. Nos dice que los órdenes son elementos constitutivos de la arquitectura que dan a todas las partes de una construcción su magnitud justa con respecto a su uso. Lo relacionaba con el decoro. Era el aspecto correcto de la obra, que resultaba de la perfecta adecuación del edificio y en la que no había nada que no estuviera fundado en alguna razón. Sin olvidar una de las máximas de Vitruvio: “la naturaleza es el modelo de la belleza arquitectónica”, por tanto las reglas de los órdenes son la expresión de una ley natural.
Pues bien, dentro del sentido de este Blog que es evidenciar la equivocación de no incluir la Tauromaquia dentro de las distintas teorías del Arte y basándonos en que la Faena a un toro es comparable a una Obra, pasaremos a desgranar el por qué ésta se puede equiparar a la Tauromaquia de tres de los pilares actuales del Toreo:
Dórico-José Tomás
Es un orden que tiene fortaleza, es simple pero a la vez imprescindible, masculino, heroico. Sebastiano Serlio, arquitecto manierista italiano, dice que este orden fue inventor y luz de la buena y verdadera arquitectura. Es de gran sobriedad pero a la vez grandioso.
Por tanto, se identifica con la Tauromaquia de José Tomás. Además de heroica, se transforma en una ‘simple complejidad’ a los ojos del espectador. Su ornamentación es sencilla y tiene una fortaleza colosal huyendo del aspecto delicado e influyendo sobriedad. Igual que el dórico fue un orden arquitectónico que sustentó villas, puertos, ciudades…hoy se podría decir que la Tauromaquia de José Tomás es sobre la que se apoya la Fiesta.
Jónico- El Juli
Según Vitruvio es para divinidades moderadas, proclive al equilibrio. Es un orden de refinamiento intelectual, escaso en lo místico, es más civil y sensato, como la forma de torear de El Juli. Aunque dentro del mismo sentido de poder, la Tauromaquia de Julian López, es más moderada, menos colosal y sobria. Sin embargo se ha de estar muy capacitado intelectualmente para sacar el máximo rendimiento a sus oponentes y crear una Obra sólida. Por ejemplo, en arquitectura se encontraba mucho en ayuntamientos, como órgano rector. En El Juli, se crea a partir de una consciencia innata que, sin apelar a lo sublime, dicta reglas y cánones de cómo se ha de templar, mandar y torear a una fuerza bruta.
Corintio-Morante de la Puebla
Vitruvio lo relaciona con el refinamiento, la elegancia, la ligereza y es el más esbelto. Venus, Flora, Proserpina y las Náyades son las diosas que corresponden a este orden. Sentido virginal, decorativismo. Basta con asistir a un trasteo de capa de Morante de la Puebla para comprender que la equiparación se hace patente en el momento de cada embroque.

Existen otros órdenes secundarios con los que se podría hacer el parangón con otros Artistas de nuestro momento: Salomónico-José María Manzanares, Toscano-Miguel Ángel Perera….

No es casualidad que uno de los elementos sustentantes, junto con la escocia, que forman la basa sea el toro. Pues bien, todo este intento, casi atrevimiento, de comparar los órdenes con la Tauromaquia de tres de los mejores Artistas del momento, no tendría cabida si no se sostuvieran con El Toro, su casta y combatividad. Sin él, cualquier orden-tauromaquia se derrumbaría, y si ese Toro no tuviera la resistencia suficiente para llevar el peso de la Fiesta, por ahí, es por donde se empiezan a tambalear los cimientos.

2 comentarios:

  1. Saludos!! Excelente artículo!! yo también he emparentado las lidias de los toreros con diferentes formas del arte....José Tomás se me hace sobrenatural y directo como el Bosco, Morante, de la arrogancia y el flamenco de Picasso, en fin...visiten http://endefensadelafiestabrava.blogspot.com/

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  2. Muchas gracias, ya seguía tu blog y estaba al tanto de tus aportaciones que por otro lado me parecen fantásticas. Enhorabuena!

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