miércoles, 23 de mayo de 2012

El Cid. 'Agonía' de una Tauromaquia


Ayer vivimos en Madrid cómo Manuel Jesús El Cid se encontraba con 'Fiscal' de Alcurrucén. Un gran toro que dejó ver la "Agonía" de una Tauromaquia.

Y es que la Tauromaquia no puede concebir la obra de arte como una construcción artística racional, mecánica e industrial a priori de las formas sensibles y puras ya que esa manera de torear entraña la eliminación del verdadero sentido de este Arte.
Ayer Manuel Jesus con su toreo ante 'Fiscal' perdió los rasgos individuales, sus dimensiones expresivas, su valor como artista, para plasmar una experiencia artística carente de sentimiento.

Tandas donde, como en el cubismo, se eliminó el verdadero objeto del arte, de la tauromaquia como es el sentimiento a través de una descomposición de las formas puras del toreo. Ese 'objeto' se disolvía en cada embestida de triunfo de 'Fiscal' en favor de una estructura de los trazos en las telas geométrica, demasiado tecnicista, y que parecío aneja a un toreo individual y que agoniza.

Lo peor es que la eliminación de ese 'objeto' del verdadero arte de torear no se da solo en El Cid, lo vemos casi cada tarde mediante unas tauromaquias 'industriales', formales, etc., lo que hace que el aficionado cada vez tenga más claro que está asistiendo a un espectáculo cambiante, confuso e incluso, a veces, angustiante.

Imagen:
El Cid, con 'Fiscal' de Alcurrucén. Foto: Juan Pelegrín para http://www.las-ventas.com

martes, 22 de mayo de 2012

Alegato artístico en favor de la Afición de Madrid


Ya es una carga para los aficionados a los toros de Madrid el pésimo resultado que está acaeciendo en este San Isidro, como para también tener que aguantar improperios por parte de aficionados de otras partes de la geografía española tachándolos cuando menos de irreverentes, y lo peor es que a ellos se ha unido una figura del toreo como Miguel Ángel Perera.

A todos ellos quería dedicar este post en el que trateré de explicar la idiosincrasia de la plaza de las Ventas desde el Arte.

Y es que el Arte supremo, como es la Tauromaquia, ha de entenderse como abastrecedor de unos modos turbadores por más que nos pese. El silencio reverente que acaece en otras plazas (más del sur) puede inducirnos a creer erróneamente que las obras de arte en el ruedo son 'educadas', visiones que relajan, encantan y seducen, pero en realidad son, o deberían ser, pavorosas.

El Arte de torear no tiene piedad ni misericordia, las grandes faenas nos han atrapado con una red de lucha, han golpeado nuestra serenidad y han refundido nuestro sentido de la realidad, de que estamos ante la mayor verdad de la creación como es la muerte. Y esto es lo que hace que estemos haciendo cola un domingo por la tarde a las puertas de una plaza de toros.

Un ejemplo. Estamos acostumbrados a la rutina, y cuando nos acercamos a un museo optamos por realizar un paseo marcado por la voz de unos auriculares o dirigidos por la voz de un hombre (o mujer) vestido de azul hasta llegar a la tienda de regalos.
Bueno, pues la afición de Madrid, por alguna razón desconocida, es la que se sale del itinerario, dobla una esquina, se aleja de los auriculares, y se encuentra con la 'pieza peculirar', con el Arte puro y verdadero, que en definitiva es lo que demanda.

Imagen:
Instantánea de los tendidos de la Plaza de Toros de Las Ventas de Madrid en este San Isisidro. Foto: Juan Pelegrín para http://www.las-ventas.com/

lunes, 21 de mayo de 2012

Discrepancias entre toreo verdadero y toreo plástico


De un tiempo para acá se está empezando a valorar por encima de todo en ciertos sectores de la afición, una forma de toreo en la que prima lo estético a la verdadera Tauromaquia.

Y es que el dominio de la verdadera colocación y ejecución es una condición previa para torear. Lo malo es que a veces quien sabe de verdad torear no llega rápidamente a la 'meta', e incluso se queda por el camino.

De nada sirve un toreo plastico y estético si la forma de torear no es también la correcta; antes al contrario, aquél puede incluso puede constituir un impedimiento para la perfección de la faena, ya que se puede descuidar la construcción de la forma de torear para no perjudicar con ello la visión de un público favorable al torero en cuestión.

Por ello, no debiera considerarse el mando y la composición como algo secundario, ya que es más bien lo principal en la Tauromaquia sin que a ello deje de estar ligado la estética y la plasticidad.

La misión del torero será por tanto combinar ese 'cargar la suerte' con el fondo de estética que es necesario para hacer del toreo un arte plástico. El torero, deberá fijar la composición de su toreo exclusivamente con arreglo a su sentimiento y verdadera formas de torear; el equilibrio y la necesaria compensación entre ellas dará el verdadero Toreo.

Imagen:
Jose María Manzanares el pasado día 17 en Las Ventas. Paradigma del toreo plastico. Foto: Juan Pelegrín para http://www.las-ventas.com/

jueves, 17 de mayo de 2012

El Toro, un material que hay que restaurar


Decepcionante. Es la palabra que mejor define lo ocurrido hasta ahora en la Feria de San Isidro en el campo ganadero. Tomando al Toro como material principal de la obra de arte podremos decir que habría que recuperar los valores de bravura que todavía permanecen vivos estéticamente dentro de una obra de arte taurómaca.

Al igual que en las demás disciplinas artísticas no se trataría de conservar los materiales, sino de restaurar algo que se DETERIORA por momentos, como es el toro encastado y bravo. Devolver la 'legibilidad' del animal en su auténtico aspecto mediante la reintegración de la casta en las grietas que, una mala selección en busca de la toreabilidad excesiva, ha provocado.

Habría que 'restarurar', entendiendo como tal, una intervención directa sobre la selección, sobre la busqueda de la casta, llevada siempre bajo un control riguroso sobre la historia de las reatas y familias de la ganadería. Luego una vez conseguida la restauración habrá de conservar, es decir, prevenir y salvaguardar de exigencias de toreros cuyo único fin es su propio beneficio.

Para una correcta 'restauración' de la emoción y, por tanto, de la casta, los ganaderos no deberían obviar o encontrar inexplicable la preferencia del aficionado por un tipo de encaste determinado, entender las preferencias de la afición tedría que ser obligatorio para formular, después, una correcta conservación emotiva de la obra de arte en el ruedo, y realizar así una correcta restauración de la misma.
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Penosa embestida, de un toro de Montalvo el pasado 11 de mayo en el capote de David Mora. Foto: Juan Pelegrín para http://www.las-ventas.com

viernes, 27 de abril de 2012

La Importancia del detalle en el Arte de Morante de la Puebla


Algo que me viene llamando poderosamente la atención en las últimas actuaciones que le he contemplado es la importancia del detalle en el toreo de Morante de la Puebla. Una trincherilla, una media, un 'Kikirikí', etc...es siempre un elemento del conjunto de la faena pero, para la estética de la tauromaquia, el término puede encontrarse dentro de ella o separado, dependiendo de la relevancia que se de a su ejecución.

El detalle en el torero de La Puebla puede ser en sí mismo una obra de arte, un elemento de la faena de dimensión más reducida pero con propia autonomía estética por mucho que el trasteo no llege a los fundamentos estéticos requeridos.

Hay toreros sin embargo, que se preocupan más por la 'forma general' de torear, evitando los detalles al considerarlos minucias que pueden llegar a debilitar su labor en grandes lineas. Pero hay otros como Morante de la Puebla (antes fueron Paula y Curro Romero), que valoran el detalle con un trazo perfectamente acabado, queriendo representarlo con sublime claridad.

Un trincherazo, por ejemplo, puede no ser muy importante dentro del conjunto, sin embargo si se tiene verdadera conciencia estética por su realización, se puede considerar exclusivo, arte en sí mismo, convirtiéndose así en una órbita en el interior de la faena.

Para Morante de la Puebla el detalle tiene gran importancia y por ello es precisado hasta el más mínimo elemento de su ejecución, justamente por eso, porque para el no es un simple detalle.

Imagen:
Morante de la Puebla ejecutando una Trincherilla al un toro de Núñez del Cuvillo en la Feria de Abril de 2012. Foto: López Matito ( http://www.lopezmatito.com/ )

jueves, 26 de abril de 2012

La Tauromaquia un arte de Toreros: Ivan Fandiño en Sevilla


El pasado martes tenía lugar un acontecimiento muy esperado por la afición al arte de torear. Se trataba de una tarde en la que por el escenario, los toros y los toreros, iba a suponer algo más que una simple corrida de toros. Toros de Victorino Martín, en Sevilla, para el mano a mano entre Iván Fandiño y David Mora.

Respecto al Arte quedó en mi retina cómo utilizó del cuerpo Iván Fandiño en pos de la estética taurina. Me explico.

El cuerpo humano constituye la "materia prima" del torero en la Tauromaquia; los miembros, partes y formas correctas de utilizarlo resultan los principales protagonstas de esta actividad artística. Iván Fandiño dejó patente que el buen uso corporal a la hora de componer los lances es el campo idoneo para el desarrollo correcto de los cánones del toreo. Y esto es lo que adjudica al diestro los méritos y cualidades de realizar una obra de arte.

Una de las propiedades que atesora Ivan Fandiño es aprovechar su físico para realizar el toreo. Domina, conoce y amplía los límites de su cuerpo para cubrir la realización de movimientos estéticos del toreo como meter los riñones, girar la cintura para rematar enroscado al toro, toques precisos de muñeca...en definitiva trazos especiales que muy pocos artistas de la Tauromaquia son capaces de lograr.

Iván demostró el pasado martes que no es ningún absurdo decir que "La Tauromaquia es un arte de Toreros".

Imagen
Ivan Fandiño con un Victorino en Sevilla 2012. Foto: http://www.plazadetorosdelamaestranza.com

viernes, 20 de abril de 2012

La Figura del toreo y el toro 'a modo'


Desde tiempos relativamente cercanos, se está imponiendo una corriente entre las figuras del toreo como es la de elegir un toro 'a modo' rechazando todo lo que ellos creen que pueden plantear dificultades, ya sea por trapio como por 'supesta' condición de comportamiento debido a su encaste.

El Arte de torear por si solo no existe, necesita ser representado y lograr un efecto en el espectador. Ello deberia obligar al torero que realmente quiere transmitir sus experiencias a un enfrentamiento drástico con la totalidad de encastes y tipo de toros.

Deberían concienciarse de que el "aparato estético" de la Tauromaquia, representa tanto la necesidad de belleza que tiene el aficionado a los toros como la necesidad de imponerse al miedo a los inconvenientes que trae consigo el toro. El Arte de torear debería ser una busqueda de nuevos conocimientos y nuevos enigmas que desvelar y no una huida hacia lo idílico que da la comodidad.

Para ello el torero ha de estar preparado para un enfrentamiento duro y dificil. Solo a través del contacto con todo tipo de toros y la experiencia con los medios que configuran el aparato estético de la Tauromaquia puede tener lugar el proceso de comunicación artistica con el espectador, y lo que es más, al autoconocimiento de su toreo.

La experiencia del arte de la Tauromaquia y, al fin y al cabo, de la belleza, deberia guardar una estrecha relación con el enfrentamiento con todo tipo de toros, por muy figura que se sea.

Imagen:
Jose María Manzanares con un toro 'anovillado' e impropio de la Plaza de la Maestranza en pasado Domingo de Resurrección 2012. Foto: plazadetorosdelamaestranza.com

viernes, 13 de abril de 2012

La Feria de Abril de Sevilla: Jerarquia de la Luz


Comienza la Feria de Abril de Sevilla y si hay algo que caracterice estéticamente el ciclo es el colorido, la iluminación y luminosidad del espacio en la Real Maestranza de Caballería.

La luz en los toros es primordial. La Tauromaquia está adaptada a una luz natural  y sus formas resaltan en función de la iluminación correcta en el ruedo. Es tan importante que la iluminación artificial nunca podrá suplir la calidad de la natural.

En el Arte de la Tauromaquia la mayoría de las obras históricas están hechas con un predominio de la luz natural. Este tipo de luz produce unos matices y variaciones, dentro del espectro de colores exclusivos de La Fiesta, que la luz artificial, todavía no ha sido capaz de igualar.

En la Plaza de la Maestranza, debido a la luz del cielo andaluz, el punto de la obra de arte taurómaca cobra intensidad lumínica, algo que hará que apenas se deforme el contacto del torero con el toro dando homogeneidad a la faena.

Porque la luz es un elemento natural, exterior y envolvente de la obra de arte en el ruedo. El torero, al construir la faena, cuenta con esa luz, quizá inconscientemente, para someterla al dominio estético y en tal sentido mueve las telas para disponer de concavidades y convexidades, distribuye masas y volúmenes de forma que los factores atmosféricos y luminosos hispalenses quedan integrados en la escultura que crea el embroque entre toro y torero.

La Tauromaquia en Sevilla vive, por tanto, en medio de la luz.

Imagen:

Miguel Ángel Perera frente a un toro de Fuente Ymbro en la Feria de Abril 2011. Foto: plazadetorosdelamaestranza.com

lunes, 9 de abril de 2012

El Fundi en Madrid o la paciencia como cualidad esencial de la creación


Domingo de Resurrección, una fecha taurina por antonomasia y que aparte de encerronas cómodas y sin emoción (respecto al ganado) de figuras en cosos sin exigencia, como Málaga y Sevilla, hay algo que llamó poderosamente la atención respecto al Arte. Y es la paciencia del artista para llegar a la creación que demostró El Fundi en el tercer toro corrido en la 'resurrección' madrileña.

El veterano maestro dio una lección a los dos jóvenes aspirantes de cómo la paciencia es como la valentía: una actitud indispensable para la actividad creadora frente al toro. Miestras estos se dejaron arrastrar por las prisas sin apenas pensar planteamiento alguno según las condiciones de sus oponentes, El Fundi, a base del conocimiento que dan los años, intentó ahormar, sin agobios, la embestida del toro y no verse quebrantado por el abatimiento, algo que al final es fundamental para no perder la confianza en la grandeza del toreo.

El creador, moldea con paciencia su creación. La inspiración en el Arte de Torear, debería ser un estado de disponibilidad para encontrar los medios con los que expresar una idea o sentimiento frente a las condiciones que presente cada toro, y no 'pegar pases', sin estudiar las opciones como erroneamente hicieron ayer Juan del Álamo y Víctor Barrio en Madrid.

La paciencia que atestiguó El Fundi, es una cualidad esencial a la creación al pensar en la faena como resultado de un cuidadoso trabajo. Independientemente de la espiritualidad que conlleva, el toreo se transforma en un bello y misterioso pasaje cuando esa inspiración es trabajo y construcción. Por ello, el maestro de Fuenlabrada, establecío su faena con cuidado extremo, trabajando mentalmente para alcanzar los niveles de torería y dejando así muestra de su exigencia estética.

Imagen:

Montaje de El Fundi al natural en Las Ventas con Juan del Álamo y Victor Barrio cariacontecidos tras su fracaso en la misma corrida. Fotos: Juan Pelegrín para http://www.las-ventas.com/

lunes, 2 de abril de 2012

Fandiño y Mora, error en el 'material' para la Obra de Arte


Se está llegando a un punto dentro de los estamentos taurinos del todo falso como es tomar un 'principio formalista' cuya idea es, (totalmente falsa como decimos),  que el tema, el material y el contenido carecen de la menor importancia en una obra de artística de la Tauromaquia, dando énfasis a la simple forma de torear.

Ayer se vio en la Plaza de Madrid cómo se puede obviar la importancia del 'material' por parte del artista, al elegir para un evento que se suponía una de las claves de este principio de temporada, un 'instrumento' (Jandilla), voluble, con poca resistencia y más favorable para otro tipo de arte popular en escenarios menos exigentes y sin demasiadas garantías para realizar el Arte que llevan dentro tanto Iván Fandiño como, esperemos, David Mora.

Según a Christiansen, no debemos olvidar que el material de una obra artística pariticipa en la síntesis del objeto estético. Para determinar la importancia del toro, debemos llevar a cabo una operación similar a aquella mediante la cual determinamos la importancia de las formas de torear. Al destruir esa forma, vemos que destruímos el efecto artístico de la faena, pues bien, si esa forma la aplicamos a un material (toro) defectuoso, también distorsionamos el efecto psicilógico de la obra de arte.

Para terminar, recordar que no hay obra de arte sin un cuerpo físico: La piedra de una catedral o de una estatua, el lienzo y los pigmentos de un cuadro, el aire en vibración de una sinfonía, el cuerpo vivo del bailarín y/o El Toro Bravo. En la Tauromaquia el arte no puede morir apenas nacer por falta de material, más bien debiera renacer sin cesar al saltar al ruedo un toro encastado y bravo cada vez.

Imagen:
Dos pasajes de la tarde de ayer en las Ventas en que se ven las defectuosas embestidas de los de Jandilla ante Iván Fandiño y David Mora. Fotos: Juan Pelegrín http://www.las-ventas.com/

martes, 27 de marzo de 2012

Teatro y Tauromaquia, escenografías contrapuestas


En el Día Mundial del Teatro vamos a intentar dar una visión de cómo la Tauromaquia tiene algo de puesta en escena, pero a su vez el trabajo escenográfico en Tauromaquia y Teatro no se puede comparar porque son dos medios muy diferentes.

La diferencia entre la escenografía del teatro y la taurómaca radica en el punto de vista del espectador. En una plaza de toros el público tiene presente que cada detalle se hace con el riesgo y ,porqué no, la muerte presente. La grandeza de la Fiesta de los toros frente al teatro es que siendo una expresión de lo más realista, el torero es capaz de realizar suertes estilizadas, poéticas y de gran imaginación, como en el teatro. En la Tauromaquia se puede ser creativo, sin dejar de ser realista.

La escenografía es un elemento muy importante en la Tauromaquia porque representa el ambiente de la obra de arte frente al toro y refleja el espíritu del autor. Una escenografía apropiada ayuda a que la lidia consiga crear en el espectador el efecto que el torero quiere. No solo se conseguirá con el mero hecho de pegar pases, con los terrenos elegidos..., sino también con la gestualidad, la elección de vestido, etc.

La Tauromaquia es al final un rito donde cada cual tiene su lugar estipulado y apasionadamente ejercido. Una asociación de artistas (primarios y secundarios) que se complementan y conjugan sus habilidades frente al toro, con fe en el Arte de Torear.

Pero esa escenografía ha de ser seria, no hay arte cómico (de ahí mi repulsa al 'toreo cómico') ya que se ha de tener respeto máximo al Toro, al animal. El toreo, al existir la muerte del Toro, debe ser serio, debe ser grave...porque como dijo el filósofo alemán Martin Heidegger "lo grave da que pensar y lo grave es que el hombre no piensa todavía".

Imagen:
El Juli arrebatado en Alicante, Hogueras 2010 Foto: Verónica SorianoEscena de El caso Danton,en el Teatro Español de Madrid. Foto http://www.teatroespanol.es

jueves, 15 de marzo de 2012

Para crear una Obra de Arte hay que conocer al Toro


Ya estamos inmersos en la temporada y hay algo que ya ha llamado poderosamente mi atención. Es el hecho de que los jóvenes artistas no sepan interpretar la faena que requiere cada toro. Tienen en mente una obra y la quieren plantear frente a cualquier tipo de animal, sea cual sea su condición. Y eso es erroneo.

Los casos más sensibles han sido los de el francés Thomás Duffau y el mexicano Diego Silveti en la cortrida de Fallas. Tuvieron oportunidades frente a toros de Valdefresno pero por lo que parece nadie, ni ellos mismos, se han interesado en saber las virtudes y defectos del encaste Lisardo. De ahí que no afrontaran sus obras con provecho.

Para el artista debe ser de suma importancia comprender el fondo de los encastes. Será importante examinar su comportamiento, miradas, arrancadas y recorrido, que deberá utilizar para expresar su arte. El valor artístico de una obra está en la manera en que el autor ha interpretado las condiciones de su oponente, querencias, movimientos, forma de embestir, espacios, etc.

El secreto de un artista de la Tauromaquia está en saber cómo transformar, si es que es de provecho, la conducta del toro con paciencia y conocimientos. Las formas de las obras de arte que puedan llegar a conseguirse en el ruedo son diversas y ricas en matices, por tanto, el público y el aficionado, podrán formarse un gusto abierto a las diferencias que sea capaz de apreciar la variedad y calidad estética de las obras de arte que cree el torero.

Como conclusión creo que cada torero debiera de aprovechar las experiencias de los maestros predecesores frente a todo tipo de encastes y a la vez dejar a las generaciones venideras una herencia de conocimientos. Pero visto lo visto, esta hipótesis no es segura.

Imagen:
Diego Silveti con Lisonjero de Valdefresno, un toro de dos orejas humillando y 'haciendo surco' con el morro en la arena. Foto : Rullot para http://www.aplausos.es/

lunes, 12 de marzo de 2012

El Arte vulgar gana la batalla al Arte popular en Valencia


Ha empezado la temporada y llegan los primeros triunfos de toreros que hacen de su Arte un ejemplo de 'vulgaridad'. Abunda la confusión entre Arte de la Tauromaquia Popular (arte de un pueblo que no hace falta ser culto para entenderlo), y Arte Vulgar, en el que se afianza el 'todo vale' de las formas poco ortodoxas de hacer la Tauromaquia.

La Tauromaquia popular es aquella que no renuncia a las formas claras de realizar el toreo, de trazo conciso, algo espontánea, en cambio la Tauromaquia vulgar, facilmente cae en la redudancia del cite fuera de cacho, de perfil, de los remates hacia afuera...El público que acude a este tipo de corridas demanda un torero de formas sencillas, con pases elementales y sin demasiada canonicidad, pero al final recogen la vulgaridad ofrecida por el artista acostumbrado a esas formas inconexas, tomando como ingenuo al público.

El arte popular se ha refugiado en este tipo de corridas denominadas 'mediáticas' pero hasta ahí lo ha perseguido y acosado el arte vulgar, especialmente en las plazas de tercera y portátiles. Ya no es obra del torero sencillo, sino que entra a medias en la Tauromaquia, que olfatea los cánones del toreo y mezcla, según los casos del torero de quien se trate, residuos de toreo con ambientes festeros del público.

El arte vulgar se extiende por la Tauromaquia de toreros en boga en las revistas y programas del corazón. Pero este arte vulgar tiene sus aciertos cuando se acerca a las Tauromaquia de masas. En la Tauromaquia los aciertos son mas frecuentes que en otras artes, porque las distintas formas de torear se insinúan facilmente en los gustos del público popular y el torero lo sabe y los lleva en su repertorio.

Pero el gran pecado del arte de la Tauromaquia vulgar no es que pueda errar en la ejecución: yerra también el arte de torear culto; yerra el popular, aunque no lo crean los defensores de la pureza del toreo, el gran pecado lo tiene en la fuerza de destrucción del verdadero toreo, que lo empuja a cegar las fuentes primarias de la Tauromaquia.

Por eso, es una lamentable visión de futuro en que la Tauromaquia 'para el público' han perecido bajo las formas vulgares esclavizadas para servir de instrumento a la Tauromaquia mediocre y presuntuosa de este tipo de, ¿artistas?.

Imagen:

Derechazo de perfil y a media altura de Rivera Ordóñez en Fallas 2012. Foto: Rullot para http://www.aplausos.es/

miércoles, 7 de marzo de 2012

Juan José Padilla, valores en los que reflejarse


Han pasado unos días de la reaparición de Juan José Padilla a los ruedos tras el gravísimo percance de Zaragoza. Una de las frases más repetidas en estos días es que el diestro jerezano representa los valores que se ha de tener en la vida, y añado, en el arte, y que hoy en día son cada día más escasos. Vamos a ir uno por uno diseccionando esos valores que llevan a un hombre a sentirse torero y artista, a sentirse vivo.

Deseo. Juan José, como el resto de los toreros, tienen  que activar un poderoso deseo de superación personal para desarrollar la profesión que han elegido. El artista frente al toro tiene la gran responsabilidad de activar la inteligencia para llegar al talento. Se ha de tener un ardiente deseo de superación personal que impulse a la búsqueda de la perfección delante del toro bravo.

Coraje. Se ha de tener una enérgica determinación y definitiva resolución para dedicarse a la profesión de torero. El coraje es la valentía que ha demostrado Padilla al definir desde los primeros momentos después de la cornada un objetivo claro, volver a torear. Ese coraje es lucha continua y esfuerzo permanente. Coraje es  transformar la debilidad en fortaleza.

Ambición. Elaborar un proyecto en el mundo del toro tan grande como sea posible alcanzar. Juan José lo demostró con la ambición positiva de no volver la cara al toro, y rechazar la ambición egoista y mezquina que manipula a muchos toreros como es el dinero.

Esfuerzo. Ha demostrado que la fuerza de voluntad ha estado específicamente orientada a alcanzar su vuelta a los ruedos. Este esfuerzo significa el máximo aprovechamiento de todos los recursos físicos para vover a vestirse de torero. Esfuerzo es la dedicación, perseverancia, tenacidad y continuidad para no desistir jamás hasta ver los resultados deseados delante de la cara del toro.

Sacrificio. Entrega total a su profesión. Implica dejar a un lado la comodidad con el propósito de volver a sentir al toro cerca. Sobreponerse a la adversidad es una cualidad humana ligada a la grandeza, y ¿qué acto es más grande en la vida que crear Arte frente a un aninal fiero en el ruedo?.

Convicción. La profunda creencia en sí mismo de Juan José y en su propio potencial. Ha demostrado una total confianza en que él podía volver a torear. Un completo compromiso consigo mismo para la realización de sus objetivos.

Fortaleza. Como solided mental cuando se tiene un objetico claro en la vida. Es una resolución inquebrantable de una persona que ha decidido hacer del toro, de su profesión, un proyecto de vida digno y de vivirlo con orgullo.

Carácter. La seguridad interna que Padilla ha tenido para expresar sus pensamientos y sentimientos a todo el mundo desde el primer momento, pero sobretodo la confianza en sí mismo para hacerlo.

Vocación. El jerezano ha dedicado su vida a hacer lo que a él realmente le gusta, le complace y le satisface. Esa vocación torera consiste en encontrarse con uno mismo, descubrir el camino del toro, sentir total congruencia de lo desea con lo que hace.

Espíritu. La facultad mental que le ha dado a Juan José Padilla vitalidad y potencialidad. El espíritu de un torero es una poderosa corriente de energía mental que moviliza sus vidas para ponerse delante de un toro. Solamente tiene que saltar al ruedo para activar ese potencial de acción que existe en su interior.

Imagen:
Padilla a hombros en su vuelta de Olivenza. Foto: Gallardo para http://www.badajoztaurina.com/
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